La dirección de Volkswagen Navarra ha propuesto al comité de empresa que el nuevo Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que planea aplicar por causas organizativas y productivas afecte a toda la plantilla -más de 5.000 personas- y dure hasta el 5 de julio.

Según ha informado UGT, la compañía también ha trasladado a la parte social que el banco de órdenes dispone para cuatro semanas de producción. Las piezas que se necesitan para ensamblar los coches aún están en fábrica, pero al volver los proveedores a la actividad también el 27 de abril, las entregas no tienen por qué verse comprometidas.

«Debemos ir viendo cómo se comporta el mercado. La apertura de los concesionarios no será igual en Italia y en Alemania, por ejemplo, dada la situación de cada país. En estos momentos y dada la saturación de las campas, no es posible fabricar por encima del banco de órdenes. Por todo ello, no se puede estimar la producción hasta final de año», han señalado desde la empresa.

El próximo viernes se celebrará una nueva reunión en la que se hará entrega de la memoria explicativa de este nuevo ERTE y UGT ha subrayado que exigirá las mismas condiciones de los anteriores.

Volkswagen Navarra aplicó un ERTE por causa de fuerza mayor a sus más de 5.000 empleados cuando el Gobierno decretó el estado de alarma. La planta, donde se ensamblan los modelos Polo y T-Cross, cerró el pasado 15 de marzo ante la falta de personal y por no poder garantizar la salud de los trabajadores.

Por otro lado, la empresa ha explicado que el turno de fin de semana en chapa comenzará el 3 de mayo para continuar a partir de ahí con su calendario habitual. El taller de prensas trabajará desde la primera semana mañana y tarde y dispondrá de un retén de personas en el turno de noche, que será el habitual, de 22 a 6 horas.

El taller de chapa dispondrá igualmente de un retén compuesto por entre 10 y 15 personas en el turno de noche, mientras que el colectivo de mantenimiento dispondrá de calendarios individualizados que según los talleres y sus necesidades podrán variar.

De su lado, el servicio médico está ultimando la cuantificación del personal específico de riesgo que quedará exento de trabajar en esta primera fase. Hay ya 154 empleados que estarían englobados en el nivel 4 por sus patologías -según lo marcado por el Ministerio- y, por tanto, quedan exentos, pasando a una situación de baja por contingencia profesional, según ha explicado UGT.

Además, se ha generado un excedente de 350 trabajadores, de los cuales un tercio son personas que aun pudiendo trabajar no se les ha encontrado reubicación debido a la eliminación de un turno de trabajo y sus patologías. Todos ellos seguirán en el ERTE que está en vigor o en el nuevo que se acuerde de ser necesario. Respecto a los indirectos, se ha explicado que van a potenciar el teletrabajo al máximo, siendo los gerentes de cada departamento quienes hagan una estimación de posibilidades.

Fuente: Cinco Días