Volkswagen Navarra registró un beneficio neto de 78 millones de euros en 2019, lo que supone un aumento del 18,9% en comparación con los datos de 2018. La facturación se situó en 3.816 millones de euros -el 95% procedente de la venta de coches y el 5% restante de la venta de carrocerías, componentes y recambios-.

Las inversiones de la compañía fueron de 60,4 millones de euros, un 42% menos que en 2018. De esta cifra, 26,7 millones se destinaron a la preparación de la fábrica para la producción del nuevo Volkswagen T-Cross; 10,5 millones a trabajos relacionados con el lanzamiento en el segundo semestre de 2021 del tercer modelo de la fábrica; y 5 millones a las labores directamente relacionadas con el Polo. El resto de actuaciones realizadas en la fábrica sumaron una inversión de 18,2 millones.

Según ha informado la empresa en un comunicado, Volkswagen Navarra fue la fábrica española de automoción que más incrementó su producción en 2019 -un 17,7%-. En total, ensambló 320.523 coches y a 31 de diciembre tenía una plantilla de 4.867 trabajadores. El 91% de la producción se destinó a la exportación.

El director de Finanzas de Volkswagen Navarra, Ingo Neubert, destacó que la empresa terminó el año con una liquidez de 58 millones de euros netos.

«Aunque la fábrica está cerrada por la pandemia de coronavirus, los costes se mantienen, y en el caso de Volkswagen Navarra hablamos de millones de euros diarios. La mayor parte de esos costes son costes de personal». Para que las empresas puedan seguir haciéndoles frente, los gobiernos europeos han aprobado Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causa de fuerza mayor, que cubren parte de esos gastos de personal, aunque la mayor partida de los mismos la siguen soportando las empresas. Por esto es tan importante la liquidez», ha remarcado.

Fuente: Cinco Días