Sale con la «impresión» de que el PP «asume como razonables» sus planteamientos sobre violencia de género y memoria histórica

VALLADOLID, 23 (EUROPA PRESS)

El candidato de VOX a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, ha constatado, tras la primera toma de contacto con el PP, que la distancia para alcanzar un acuerdo de Gobierno «aún es muy grande» ya que, según ha explicado, los de Alfonso Fernández Mañueco pretenden dar a los de Santiago Abascal un «trato distinto» al que dieron «a otros partidos con la misma representación y en circunstancias similares», en una referencia expresa a Ciudadanos en 2019 cuando los ‘liberales’ entraron en el Gobierno, con una vicepresidencia y cuatro consejerías.

Dicho esto, ha mostrado su «esperanza» ante la posibilidad de que sí puedan llegar a un acuerdo de gobierno con el PP ya que, según ha insistido García-Gallardo, no han pedido «ni más ni menos» que Ciudadanos cuando entró en el Gobierno con doce procuradores, uno menos que los que ha conseguido ahora Vox, que no se apea de su intención de formar parte del Ejecutivo autonómico. «A buen entendedor, pocas palabras bastan», ha espetado.

«El PP tiene dos alternativas, pactar con el PSOE o con nosotros. No hay más, cuanto antes se convenzan antes podremos llegar a un acuerdo de cuestiones de programa y consejerías», ha sentenciado García-Gallardo, que ha vuelto a hacer valer los trece procuradores que consiguieron los de Santiago Abascal para pedir para sus electores «el mismo respeto» que dio el PP a los votantes de Ciudadanos.

También ha recordado que los de Santiago Abascal plantearon las elecciones en Castilla y León como «un punto de inflexión» en su estrategia de pactos en todo el país, tras las experiencias en el Ayuntamiento y en la Asamble de Madrid y en los gobiernos de Murcia y de Andalucía a través de acuerdos programáticos que entiende incumplidos.

«A mi también me hubiera gustado gobernar en solitario pero el mandato de los ciudadanos es cristalino y hay que jugar esas cartas», ha zanjado García-Gallardo que ha pedido al PP que «interiorice» que la mayoría absoluta en las Cortes de Castilla y León está en 41 escaños y recordar a renglón seguido que el PP sólo tiene 31 por lo que sólo suma con Vox, que, según se ha reafirmado, no votará a favor del ‘popular’ ni se abstendrá si el PP mantiene su objetivo del gobierno «en solitario».

«No puedo ser más claro, si Vox no entra en el Gobierno para cambiar el rumbo de Castilla y León va a votar en contra de cualquier pacto de investidura», ha concluido.

García-Gallardo ha asegurado al respecto que Vox parte con la «ventaja» de que cumplirá el compromiso con el que se presentó a la campaña electoral en Castilla y León, sólo votar a favor si es para «integrar un Gobierno» con el que conseguir un «cambio de rumbo» en la Comunidad Autónoma y derogar la «normativa de izquierda» con la que discrepa, una posición que sigue siendo «clara y firme».

A preguntas de los periodistas ha confirmado que los equipos negociadores se han emplazado a una nueva reunión «pronto», que ha preferido no precisar por respeto institucional, si bien Fernández Mañueco ha aclarado después que será cuando termine la primera ronda de contactos con todos los partidos que han conseguido representación en las Cortes –la última fecha confirmada para esa ronda de diálogo es el martes 1 de marzo–.

Y preguntado sobre a Vox le beneficia la crisis que está viviendo el PP en la negociación para la conformación del Gobierno en Castilla y León, García-Gallardo ha recordado que su partido es «prudente», ha abogado por no inmiscuirse en los «asuntos internos» de los ‘populares’ y ha sido tajante al asegurar que los de Abascal no van a aprovechar esa crisis para «entrar en una dinámica de aplastamiento» del «actual único posible socio de Gobierno».

«Estoy deseando entenderme pronto con ellos», ha añadido para aclarar también a preguntas de los periodistas sobre las reticencias a gobernar con Vox manifestadas en anteriores ocasiones por Alberto Núñez Feijóo –posible sucesor de Pablo Casado en el PP–, que el presidente gallego no se ha presentado a las elecciones de Castilla y León. «Me reconforta que mi interlocutor dentro del PP sea el líder autonómico del PP y es con quien me tengo que entender», ha aseverado.

En su exposición ante los medios de los temas analizados en este primer encuentro con el PP, García-Gallardo ha explicado que los asuntos relativos al programa se han tratado «de manera muy superficial» si bien ha afirmado que sale con la «impresión» de que el equipo de Fernández Mañueco «asume como razonables» las reivindicaciones «plausibles y razonables» de Vox en materia de violencia de género o de memoria histórica, a la que se ha vuelto a referir como normativa de izquierda que, o bien ha aprobado el dirigente ‘popular’ o bien ha decidido mantener.

La primera reunión de los equipos negociadores de PP y Vox ha comenzado a las 11.15 horas, quince minutos después de lo previsto, y se ha prolongado hasta las 12.45, frente en los cerca de quince minutos del encuentro del lunes con el PSOE de Luis Tudanca, que acusó a Fernández Mañueco de haberse levantado de la mesa cuando escuchó la palabra «corrupción», aspecto que negó el ‘popular’ en su posterior comparecencia ante la prensa.

Como en la reunión con el PSOE, Fernández Mañueco ha estado acompañado por el secretario autonómico del PP, Francisco Vázquez, y por los consejeros en funciones y miembros del partido Carlos Fernández Carriedo e Isabel Blanco Llamas, mientras que el candidato de Vox sólo ha estado acompañado por un compañero del partido.

Fuente: Europa Press