La aseguradora VidaCaixa, líder del sector en España, tuvo un beneficio neto de 795 millones en 2019, un 20% más que en el año anterior. Buena parte del resultado se debe al incremento de dos partidas: el beneficio de su participada SegurCaixa Adeslas, y las plusvalías extraordinarias logradas con los movimientos de los activos de la cartera. Entre ambas, ha obtenido 344 millones, un 46% más que en 2018.

Según Javier Valle, consejero director general de VidaCaixa, la diversificación de los productos en los que ha invertido la compañía y el buen comportamiento de los mercados financieros ha sido clave en la mejoría de las rentabilidades de los productos así como de las principales partidas del balance. Con una base de 5,2 millones de clientes en España y Portugal, VidaCaixa se mantiene a la cabeza del sector asegurador en España con una cuota de mercado del 13,4% mientras controla el 25,5% del total del patrimonio de los planes de pensiones.

Entre las cifras del balance, destaca el incremento de los ingresos de explotación, que alcanzaron los 788 millones, un 9% más; a esta cifra se suman los 344 millones de las participadas y extraordinarios, y se restan los 121 millones de gastos de explotación (que subieron un 12% por las inversiones para crecer y el desarrollo de plataformas tecnológicas en Portugal) y los 216 millones de impuestos pagados, un 16% más. Esta cuenta explica el resultado neto de 795 millones.  

Por otro lado, el volumen de primas y aportaciones de los clientes alcanzaron los 12.060 millones, un 11,7% más, según la entidad, mientras que las primas de vida riesgo, llegaron a 967,9 millones, un 3,3% menos que hace un año, cuando registraron un crecimiento extraordinario del 20%, según VidaCaixa. Más de la mitad de las primas comercializadas en vida riesgo corresponden a clientes individuales, un total de 592,1 millones, un 13,1% menos.

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Esta compañía, que es propiedad de CaixaBank y posee el 49,92% de SegurCaixa Adeslas y el 100% de la entidad portuguesa BPI Vida e Pensoes, es la joya del grupo financiero por su elevada rentabilidad y fue crucial para su supervivencia en la crisis de 2012.

Lanzar hipotecas inversas

Por otro lado, el consejero director general, Javier Valle, aseguró que están estudiando múltiples proyectos de innovación, entre los que se encuentra la comercialización de las hipotecas inversas. «Estamos aprendiendo cuáles son los riesgos y cómo definirlo para estar seguros de que nos cubrimos», ha reconocido Valle, que ha pedido una mayor definición regulatoria al respecto. Según ha explicado, el marco actual es «poco claro» y requiere de una mayor protección al cliente. En cualquier caso, ha indicado que se encuentran estudiándolo para «entenderlo muy bien».

La hipoteca inversa no se vendía en España desde que BBVA retiró su comercialización en 2013, pero se relanzó en octubre de 2018 a través de un acuerdo firmado entre Óptima Mayores y el banco portugués BNI Europe. Óptima Mayores formalizó hipotecas inversas por importe de 30 millones de euros a lo largo de 2019, el máximo que podía comercializar ese año según el acuerdo que tiene vigente con el BNI Europe.

A lo largo del año se formalizaron más de 150 operaciones, con un volumen medio prestado de 198.000 euros. La cantidad media que se presta es del 30% del valor de tasación, pudiendo llegar hasta el 45% en función de la edad.

En julio de 2019 también se adentró en el negocio de la hipoteca inversa la aseguradora Caser, que diseñó un producto en colaboración con Óptima Mayores. Cuatro meses después, Caser llegó a un acuerdo con Agencia Negociadora (Grupo Reacciona) para que el intermediario hipotecario comercializase su producto.

Fuente: El País