Admite que la medida llegó a la comisión de secretarios y donde está UP pero sin debate político

MADRID, 5 Jul. (EUROPA PRESS) –

El presidente del grupo parlamentario de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, ha acusado al PSOE de «deslealtad» con las formas empleadas para llevar a aprobación del Consejo de Ministros el crédito extraordinario de 1.000 millones para Defensa, que ha calificado de «decreto para la guerra» y un «bizum» para la industria armamentística.

Por otro lado, ha reconocido que esta propuesta pasó por la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios, que aborda las materias que llegan al Consejo y en la que están presentes, aunque ha censurado que su socio en el Ejecutivo eludió el debate con los ministros su espacio, así como con los grupos del socio de investidura en el Congreso, optando por «aprobar por la puerta de atrás» ese incremento de partidas para Defensa.

En rueda de prensa en la Cámara Baja, Asens se ha mostrado muy duro con el PSOE al reprocharle que el modo empleado para impulsar este crédito extraordinario para Defensa «no son formas». Y es que aunque la decisión última corresponde al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha opinado que un asunto de este calado requiere como mínimo una discusión en profundidad con los ministros de Unidas Podemos, algo que no ha tenido lugar.

Eso sí, ha descartado que este choque interno ponga en riesgo la estabilidad del Ejecutivo, donde llama a naturalizar las discrepancias y ha resaltado que el espacio confederal está «cómodo» aunque rechace esta decisión tomada por el PSOE.

NO SE OPONEN A INVERTIR EN DEFENSA PERO SÍ A DUPLICAR EL GASTO

«Es una deslealtad al Gobierno de coalición, al Congreso y a la mayoría de la ciudadanía, que según las encuestas está en contra de aumentar el gasto militar», ha lanzado el dirigente de En Comú Podem para insistir en la oposición de su grupo a elevar el gasto militar porque España «no necesita bombas ni cazas de combate» sino más políticas sociales porque «la guerra es con la inflación».

«No necesitamos un decreto de guerra y sí mil decretos sociales», ha enfatizado durante su comparecencia para advertir a su socio que, de seguir la línea de querer «duplicar» el gasto armamentístico, eso le acerca al PP, que ha calificado de «partido de la guerra».

El presidente del grupo confederal ha especificado que no se oponen a invertir en Defensa, sino a elevar unas partidas que, a su juicio, ya están a niveles «récord» y con consignación de gastos en ocasiones «camufladas» que eleva la partida.

EL 2% SOBRE EL PIB ES UNA «EXIGENCIA» DE UNA POTENCIA EXTRANJERA

Por tanto, Asens ha reiterado que la inflación no se va a frenar con potenciar el gasto militar ni trayendo más buques americanos a la base militar de Rota (Cádiz), que es un «favor» a la industria armamentística y al presidente de Estados Unidos, Joe Biden.

«No podemos depender de una potencia extranjera (…) El objetivo del gasto militar del 2% del PIB es una exigencia no de la ciudadanía sino de potencia extranjera», ha apostillado Asens para censurar que Estados Unidos no puede ser una referencia al ser una nación que permite la libre venta de armas, revierte el derecho al aborto y cuestiona el cambio climático.

«ESTÁN CÓMODOS EN EL GOBIERNO PERO INCÓMODOS CON LA DECISIÓN»

Preguntado sobre si Unidas Podemos está cómodo dentro del Ejecutivo pese a ser desoídos por el PSOE en esta cuestión, el parlamentario ha respondido que tener diferencias dentro de la coalición es «normal» y deben «naturalizarse» porque el «debate» entre socios es «necesario» y creen que debe ser «público».

«Nos sentimos cómodos en el Gobierno pero nos sentimos incómodos con esta decisión», ha añadido para insistir en que no les gustó el comportamiento del PSOE pero la estabilidad del Ejecutivo no corre peligro y que ya han logrado dos acuerdos sobre los Presupuestos Generales del Estado.

Eso sí, ha reconocido que la discrepancia «más visible» entre Unidas Podemos y PSOE es el aumento del presupuesto en Defensa dentro de las cuentas públicas del año que viene, pero también tienen una batería de reivindicaciones cuya senda explicitó ayer la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra.

Fuente: Europa Press