VALÈNCIA, 15 Sep. (EUROPA PRESS) –

   Un total de 16 usuarios de plaza concertada de la residencia DomusVi de Llíria (Valencia), investigada por Fiscalía por desamparo a residentes, han solicitado el traslado de centro, tras la denuncia la pasada semana de una extrabajadora de la limpieza que grabó imágenes de una caída de un anciano y otros residentes en situación precaria.

   Según han informado a Europa Press fuentes de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, la dirección territorial está tramitando todas las peticiones de trasladado relacionadas con las plazas concertadas, que son 16 de las 35 con las que cuenta el centro, y que ya tienen propuesta de cambio.

   Según ha podido saber Europa Press, el centro ha recibido este martes una inspección de la Generalitat Valenciana en sus instalaciones, con lo que sería la quinta desde 2019. Jardines de Llíria tiene comunicada una sanción de 174.000 euros por las inspecciones anteriores, en las que se detectaron varios «incumplimientos graves» como falta de personal médico y enfermería –ya subsanado–; mobiliario defectuoso en habitaciones –en proceso de subsanación–; falta de cuidado de algunas personas residentes e incumplimiento del contrato por no tener servicio de peluquería y podología.

   Se da la circunstancia de que en este martes los trabajadores del grupo DomusVi habían convocado un minuto de silencio en la puerta de las residencias de todo el país en defensa del sector sociosanitario y de sus empleados y para poner en valor su trabajo en el contexto de la pandemia.

   Bajo el lema ‘No es justo: en defensa de nuestra vocación, nuestro buen hacer y nuestra profesionalidad’, la concentración se había fijado para las 12.00 horas, aunque en ese momento en el centro de Llíria no se ha llevado a cabo y sí en los del resto del país.

   La concentración de los empleados se produce una semana después de que saliera a la luz el vídeo de la extrabajadora, lo que motivó una investigación de oficio de Fiscalía y de la Generalitat. La dirección del centro aseguró que se trataba de «caídas» de residentes por «su avanzada edad y problemas psicomotrices» que fueron «atendidas inmediatamente» y denunció que la exempleada que difundió el video no fue renovada en su contrato por «no cumplir con sus obligaciones laborales».

   La residencia, que también ha abierto una investigación interna sobre estos casos, ha agradecido a las trabajadoras del centro que salieran públicamente la pasada semana a «defender su trabajo diario y su buen hacer». A su juicio, estas imágenes no pueden poner en tela de juicio la dedicación y profesionalidad ejemplar con las que han actuado y, aún más, con lo ocurrido en los últimos meses con el Covid19.

Fuente: Europa Press