El principal inversor en WeWork, el grupo japonés Softbank, está estudiando cancelar la OPV de la empresa de alquiler de espacios de oficinas, ante las crecientes dudas del mercado sobre la estructura y las prácticas de gobierno de la empresa, publican tanto Bloomberg como Financial Times citando fuentes cercanas a las deliberaciones.

Lade WeWork estaba prevista como una de las grandes salidas a Bolsa tecnológicas del año, junto a firmas como Uber, Slack o Lyft. No obstante, la empresa, dedicada a alquilar grandes zonas de oficinas, adecuarlos y realquilarlos como espacios de ‘coworking’ a plazos más cortos, tenía previsto iniciar esta semana una ronda de contactos con analistas e inversores. No obstante, la fría acogida del mercado puede propiciar un cambio de planes.

 Los detalles de la OPV han enfriado, y mucho, el interés por la firma. La valoración indicativa en el folleto de la OPV es de entre 18.000 y 27.000 millones de dólares, cuando este mismo año Goldman Sachs calculó una valoración de hasta 58.000 millones. La empresa ha detallado en el folleto que ha perdido 2.700 millones en los últimos tres años, necesitando inyecciones de liquidez de inversores para cubirir sus operaciones corrientes: 6.500 millones en cuatro años, según un informe de Sanford Bernstein recogido por Bloomberg.

Además, la estructura corporativa se ha topado con grandes recelos. No sale a Bolsa WeWork sino WeCompany, sociedad que a su vez tiene participación en WeWork. La empresa tiene tres series distintas de acciones que permiten al fundador, Adam Neumann, mantener el control de la sociedad pese a tener menos acciones que Softbank. La empresa tiene, además, numerosas operaciones con Neumann, a quien ha comprado derechos millonarios de propiedad intelectual y le ha prestado dinero.

Softbank es el primer inversor en WeWork, después de haber invertido 9.600 millones de euros, y podría apuntarse minusvalías en caso de que la valoración cayera por debajo de los 22.000 millones, según Bloomberg. Este año invirtió en la empresa con una valoración de  42.000 millones.

Fuente: Cinco Días