MADRID, 15 May. (EDIZIONES) –

   El que nuestro corazón funcione correctamente es imprescindible para que nuestro cuerpo lo haga igualmente. El corazón es la bomba que mueve toda nuestra sangre, la que luego va a repartir el oxígeno y los nutrientes a todos nuestros tejidos.

   “Esta es la importancia que tiene nuestro corazón. Se debe cuidar adecuadamente porque si enferma puede a la larga hacer que muchos otros órganos de nuestro cuerpo lo hagan también porque les llega peor la sangre”, explica en una entrevista con Infosalus la doctora Petra Sanz Mayordomo, miembro de la Fundación Española del Corazón y cardióloga en el Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles.

   Así, incide esta especialista en que el corazón es del tamaño del puño de la persona, y contrariamente a lo que muchos piensen, se localiza en el interior del tórax, y en la parte izquierda, y acaba como en una punta que se dirige hacia abajo y hacia la izquierda. Como curiosidad, esta cardióloga afirma que hay excepciones por las que el corazón no se sitúa en ese lado, lo que se conoce como ‘dextrocardia’, y realmente se encuentra alojado a la derecha; siendo algo “muy raro”, tal y como valora, aunque a pesar de su localización mantiene una función normal

   Esta cardióloga subraya igualmente que el corazón pesa, aproximadamente, unos 300 gramos, aunque precisa que en el caso de los hombres un poco más. Además, recuerda esta experta que el corazón es uno de los primeros órganos que se forman en la vida fetal.

   De hecho, indica que cuando se hace la primera ecografía de la embarazada se oye el latido del bebé. “El corazón va creciendo con la edad, hasta llegar a la adulta, en torno a los 20 años, momento en el que para de crecer. El hecho de que se vaya desarrollando es porque va creciendo todo y se necesita más sangre para nuestros órganos”, aclara.

   A su vez, la doctora Sanz Mayordomo subraya que los deportistas fisiológicamente tienen un corazón más dilatado, pero no algo patológico. Señala que también pueden tener algo más de hipertrofia pero no significando enfermedad, sino un aspecto motivado por el deporte de forma rutinaria: “El corazón del deportista tienen que trabajar más y más fuerte durante periodos de horas y el corazón se adapta a esta actividad pero esto no es patológico”.

   En el caso de las personas obesas, eso sí, esta miembro de la Fundación Española del Corazón lamenta que tienen hipertrofia ventricular, de forma que está más gordito de lo habitual y no se puede expandir correctamente. Se trata en su caso de un signo patológico, porque a la larga, igual que en el hipertenso, esto puede provocar insuficiencia cardiaca.

¿HAY ENFERMEDADES QUE LE HACEN CRECER?

   Con ello, la doctora Petra Sanz Mayordomo indica que hay dos formas de que cambie el tamaño del corazón, todo es fruto de enfermedad:

   1.- Que se dilate, de forma que las cavidades cardíacas también lo hacen, y dentro de estas hay más cantidad de sangre, pero no es bueno porque generalmente se asocia a que las cavidades se debilitan.

   2.- Las paredes del corazón se hipertrofian, engordan, es decir, la capa muscular de los ventrículos es más gruesa. Para ello dice que siempre pone el ejemplo del deportista que hace muchas pesas, que tiene brazos muy musculados, una hipertrofia por exceso de ejercicio. Señala que hay pacientes que pueden tener hipertrofia del músculo cardíaco y esto es secundario a que el paciente tenga hipertensión arterial, de forma que el corazón tiene que bombear haciendo más fuerza y por tanto, engorda como el brazo del deportista

Fuente: Europa Press