Defiende una RTVE «más pluralista», el actual modelo de financiación, limitar la externalización y acabar con la interinidad

MADRID, 25 Feb. (EUROPA PRESS) –

José Manuel Pérez Tornero, futuro presidente de RTVE pactado entre PSOE y PP, catedrático y experto en programación educativa y cultural, defendió durante su comparecencia en el Congreso la independencia de la corporación. «Entiendo que la radiotelevisión pública por mandato constitucional depende del Estado, depende directamente de las Cortes, tiene que tener su independencia profesional, y creo que es compatible con la misión que se le encomienda en toda la legalidad», dijo durante el examen que los parlamentarios realizaron a los aspirantes a formar parte del Consejo de Administración.

También apostó por la necesaria consolidación de una nueva imagen de Radiotelevisión Española, que sea más pluralista, que cumpla un servicio y que se identifique con las necesidades de los ciudadanos, haciéndolo con transparencia y con honestidad.

Su proyecto fue calificado con la quinta mejor nota y ante los diputados, Pérez Tornero defendió también que la radiotelevisión pública es una piedra angular en la esfera pública democrática.

TRANSVERSALIDAD DE LA EDUCACIÓN

Pero además, se centró en la importancia de la educación en la programación que considera que debe ser «transversal», al tiempo que recalcó que en lugar de lamentarse de la escasez de audiencia «lo que hay que hacer es darle a toda la televisión una vertiente cultural, educativa en el sentido amplio, científica, de inteligencia general».

Por otro lado, se refirió a los nuevos formatos, mencionando el podcast y las posibilidades de la digitalización. «La televisión del futuro no se podrá llamar ni televisión», señaló abogando por que los contenidos audiovisuales sean los que vayan a la búsqueda del usuario.

También defendió el actual modelo de financiación pública sin publicidad. «Por la experiencia vivida en el tiempo de pandemia y por la experiencia de los sucesivos sistemas de transformación de financiación, les diré que no estamos, en principio, en un mal sistema de financiación», dijo al tiempo que avisó de que la evaluación que se hizo en su día de unos 1.200 millones de presupuesto anual es «poco».

«Habría que estudiarlo, pero cobrar de las tasas, cobrar de los beneficios de las privadas, de pago y, sobre todo, con un tema que nos viene, que es el de las plataformas digitales, probablemente pueda ser uno de los sistemas más estables en Europa en el próximo futuro si se hace en proporción a los servicios, ya digo, que el mandato-marco vaya haciendo», reflexionó.

UNIVERSAL Y GRATUITA

A su juicio, la televisión pública tiene que ser universal y gratuita y debe hacer una apuesta fundamental por la igualdad de todo tipo, igualdad social, igualdad de género e igualdad de recursos económicos.

En materia de transparencia, abogó por hacer un balance económico semestral en lugar de anual y sobre la externalización defendió que lo que se pueda hacer en Radiotelevisión Española no tiene por qué externalizarse si no hay «una necesidad imperiosa».

«Dicho esto, el talento del cual se puede beneficiar Radiotelevisión Española también está fuera, pero respecto a este talento existen fórmulas que no suponen un doble despilfarro», precisó.

Preguntado por la manipulación, sentenció que la «objetividad es un ideal, la honestidad es una práctica ética». Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de acabar con la interinidad. «Tras unos años de imposibilidad de contratar o de sacar concursos, hay que adoptar una posición muy decidida por acabar con la interinidad», recalcó haciendo una estimación de unas 200 personas interinas en RTVE.

En su opinión, habría que hacer un esfuerzo profundo y decidido por estabilizar, respetando los principios constitucionales de mérito, igualdad e idoneidad que exigen, pero hacerlo pronto. «Creo que, con la perspectiva en los próximos años de las jubilaciones y de los incentivos a la prejubilación que concede el último convenio laboral, el tercer convenio laboral, estos pasos se pueden dar con gradualidad, con respeto a todos los derechos y con eficacia para una empresa potente», dijo.

TRANSFORMACIÓN PÚBLICA, POLÍTICA Y DE IMAGEN

El proyecto del futuro presidente de RTVE se centra cuatro acciones: la transformación global en tres dimensiones: pública, política y de imagen. «Hay que hacer un nuevo contrato con la ciudadanía, tenemos que servir a sus intereses. No podemos ser paternalistas y pensar que sabemos más que nuestros ciudadanos. Ese diálogo tiene que llevar a una especie de pacto, a un nuevo contrato que asegure la interacción con el ciudadano», explicó.

En segundo lugar, un gran cambio tecnológico apostando por «un sistema integral de producción y de programación». En tercer lugar, una «completa reestructuración empresarial» con dos dimensiones.

Por un lado, según apuntó, un núcleo de innovación permanente. «Tendría que trabajar para que, en un año, después de un proyecto futuro de televisión, que solamente se podrá hacer de acuerdo con las Cortes tras el mandato-marco que corresponde renovar, definiera ese nuevo proyecto y, a continuación, lanzarse abiertamente a una transformación total de la estructura empresarial que tiene, para mí, dos principios», explicó.

Así, señaló la necesidad de una nueva gobernanza más participativa, más plural, más de diálogo, más negociada, más de entendimiento y no de polémica; y un cambio cualitativo que, a su juicio, es el presagio de un cambio cuantitativo. «Podemos salir de una decadencia previsible, que es una pérdida de segmentación y una pérdida de audiencia», indicó al tiempo que apuntó que España es un país potente, diverso y, respetando la cohesión territorial, la diversidad lingüística y cultural, puede conseguir esto.

Fuente: Europa Press