Nissan Motor Ibérica produjo un 10,3% menos de vehículos en el ejercicio fiscal 2018, que va de abril de ese año hasta marzo de 2019, lo que provocó que la filial española de la compañía japonesa entrara en pérdidas. En concreto, la factoría de la empresa en Zona Franca de Barcelona ensambló un 15% menos de vehículos frente al año anterior, con 75.665 unidades, mientras que la de Ávila aumentó su fabricación un 35%, con 13.069 unidades.

Además, en Cantabria, la producción también se contrajo un 7,39%, debido, principalmente, a la bajada del negocio de terceros -NMUK y Renault- en un 20%. Sí se incrementó la producción de motores en Zona Franca, hasta un 144%, pasando de 1.993 unidades en 2017 a 4.856 unidades en 2018.

En este contexto, Nissan Ibérica registró unas pérdidas de 247 millones de euros, frente a los 25 millones de beneficio del año previo, según se recoge en el Boletín Oficial del Registro Mercantil.

La cifra de negocio disminuyó un 2%, hasta 2.609 millones de euros. Nissan explicó en su informe de gestión, formulado por el consejo de administración de la empresa en su reunión del 15 de julio de 2019, que la menor producción en Zona Franca se debió a la finalización de la fabricación del modelo Pulsar, a finales de junio de 2018, y a la disminución del 18% en el volumen de la furgoneta NV200.

La sociedad registró en 2018 un resultado de explotación negativo de 197 millones de euros en comparación con el positivo de 38 millones en el ejercicio anterior. También disminuyó los créditos impositivos en 50,2 millones, lo cual supone un total acumulado en balance de 91,6 millones.

De su lado, las inversiones en activos fijos materiales de la entidad se situaron en 86,4 millones, un 48% inferiores, debido a que en el año anterior tuvo que hacer frente al lanzamiento de dos nuevos modelos ‘pick-up’. La compañía recortó en tres días, hasta 48, el periodo medio de pago a proveedores.

El año fiscal 2018 fue el primero para Nissan relacionado con la estrategia global y el plan a medio plazo ‘M.O.V.E. to 2022’, siglas que hacen referencia -en inglés- a Movilidad, Excelencia Operacional, Valor para los clientes y Electrificación.

De cara al ejercicio fiscal 2019, Nissan Motor Ibérica deberá redimensionarse con el fin de mantener la competitividad por la caída de las ventas de los modelos que produce en sus plantas españolas. La sociedad no adquirió ni transmitió acción propia alguna durante el ejercicio terminado el 31 de marzo de 2019,

Fuente: Cinco Días