La salida de Carlos Ghosn da pie a Nissan para intentar revisar los términos de su acuerdo de asociación con Renault, acuerdo que desde Japón se ha considerado en los últimos años desequilibrado. Según la agencia Bloomebrg, la revisión de los términos del acuerdo comprenderá la situación de los derechos de voto dentro de la alianza. Renault es el accionista mayoritario de Nissan, con un 43% de los derechos de voto en junta de accionistas, mientras que Nissan tiene el 15% de Renault (mismo porcentaje que el Estado francés) pero sin derecho a voto.

Este desequilibrio ha sido fuente de tensión entre los dos lados de la alianza desde que ésta arrancó ahce 20 años. La salida de Ghosn del escenario abre la puerta a la revisión: el ejecutivo brasileño, principal artífice de la alianza, era el hombre fuerte en Nissan y buscaba una fusión completa. Ahora el poder en Nissan está en manos de Hiroto Saikawa, protagonista en la investigación sobre Ghosn, y opuesto a una fusión.

Según la normativa japonesa, los derechos de voto de Renault en Nissan podrían suspenderse si la participación de ésta en la primera sube por encima del 25%. Y según la normativa gala, si Renault baja del 40%, Nissan tendría más fácil recuperar sus derechos de voto.

La estructura actual ha sido más polémica en los útlimos años, a medida que la situación financiera de Nissan ha mejorado: aunque crece más rápido que Renault, tiene menos influencia. Saikawa hizo referencia a este desequilibrio de poder en la rueda de prensa en la que comentó el arresto de Ghosn.

La empresa, mientras, prevé nombrar un nuevo presidente antes del día 20 de diciembre, y sus funciones durarían al menos hasta la próxima junta de accionistas, según Reuters. De momento no se ha tomado la decisión de convocar junta extraordinaria, y la junta anual está prevista para junio. Además, la empresa prevé que un comité de buen gobierno controlado por independientes proponga un presidente permianente. «Es un proceso de dos fases», señaló una fuente, «primero tenemos que encontrar un presidente interino». 

Fuente: Cinco Días