La aseguradora Mutua Madrileña ha entrado en el accionariado de Movo, la filial de motos y patinetes de alquiler controlada por Cabify. La compañía ha invertido 20 millones de euros en la ronda de ampliación de capital de la firma, y tendrá alrededor del 10% del capital de Movo, de acuerdo con fuentes del mercado.

También ha entrado en el accionarado de Movo la firma de capital riesgo Seaya Ventures. Ambas compañias entrarán en el consejo de administración de la startup de micromovilidad, que ya opera en España México, Chile, Colombia y Perú.

La intención de Movo es ampliar la presencia en nuevos mercados como Argentina, Brasil y Uruguay, así como aumentar su flota de vehículos en los países en los que ya tiene presencia, afianzando y consolidando su operación. A finales de 2019 espera estar en 10 países.

Movo ha trabajado desde sus inicios con las autoridades locales, y ya cuenta con las autorizaciones oficiales de los gobiernos que tienen una regulación para la micro-movilidad, como es el caso de Madrid y Ciudad de México.

Para Mutua Madrileña, la inversión en Movo supone reforzar su apuesta estratégica por la movilidad urbana compartida, un segmento en plena expansión mundial. Además, la operación permite a Mutua participar del talento y expertise de Movo en el ámbito de un negocio que está creciendo con fuerza.

En Madrid, el principal mercado de patinetes eléctricos compartidos de Movo, el Ayuntamiento prohibió su utilización durante unos meses. Sin embargo, desde marzo de 2019 y ya con una ordenaza municipal específica que obliga a circular por la calzada y limita la distribución de patinetes (especialmente en los barrios céntricos), varias empresas han vuelto a la ciudad. Es el caso de Lime, Jump (controlada por Uber), Voi y Wind. En total, hay cerca de 9.000 patinentes de alquiler en Madrid.

En cuanto a las motos compartidas, Movo comenzó a operar en Madrid hace un año. La firma fue creada por Luis Chen y Álvaro Pellejero bajo la premisa de mejorar la movilidad de las ciudades a través de la tecnología.

Fuente: Cinco Días