Asegura que la presidenta regional «golpea donde más duele» a las mujeres al tratar de destruir la sanidad y educación pública

MADRID, 5 Nov. (EUROPA PRESS) –

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha asegurado este sábado que la negociación para intentar renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y el «veto» a la delegada del Gobierno contra la violencia de género, Victoria Rosell, ha sido la última «intentona» de la legislatura para tratar de volver al bipartidismo, que anhela ver si se puede «cargarse» a Podemos en las siguientes elecciones. De hecho, ha sentenciado que los privilegios del sistema bipartidista son los mismos que el machismo.

También ha cargado contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, al decir que es lo «contrario a una mujer feminista» pues, a su juicio, «ejerce el poder justo para dar donde más duele a las vidas de las mujeres» con su afán de «destruir» lo común, es decir, la educación y la sanidad pública.

Por otro lado, ha proclamado que la «pataleta facha» y el «odio» desplegado ante el feminismo, pero carece de alternativa y solo queda la de articular un movimiento reaccionario ante su avance, del que está convencida de que intentará sumarse el PP en alianza con Vox si no hay opciones de retornar al bipartidismo.

Así lo ha trasladado durante su intervención en una mesa dedicada a reflexionar sobre el feminismo, en el marco de la ‘Uni de otoño’ de Podemos, el foro de debate ideológico del partido morado y en el que ha recalcado que este movimiento y Podemos tiene claro que aspiran a ejercer el poder en todas las instituciones donde les sitúe la voluntad popular, aunque ello implica enfrentar «contradicciones» en aras de transformar la sociedad.

«LOS PRIVILEGIOS DEL BIPARTIDISMO SON LOS MISMOS QUE EL MACHISMO»

Durante su intervención ha criticado el intento de exclusión a Rosell en las últimas negociaciones que han fracasado para tratar de remodelar el CGPJ, sobre la que el PP ha querido desplegar una «venganza política» a una juez que peleó por revertir el «acoso judicial» y la «campaña» de desprestigio en su contra, logrando el ingreso del exjuez Alba en prisión tras haber sido pillado con el «carrito del helado».

Y es que ha puesto a Rosell como el ejemplo de mujer que «desde el feminismo y los derechos humanos» está decidida «democratizar la justicia», frente a los «privilegios del bipartidismo que son también los privilegios del machismo», al deslizar a modo de reproche que el PSOE habría aceptado dicha exclusión.

«Es una forma feminista de estar en política que tiene coste y demuestra que para el PP no tiene proyecto de país (…) solo saben que quieren la vuelta del bipartidismo si hubiesen conseguido hacer un pacto bipartidista, porque el PSOE hubiera aceptado el veto a Rosell y ya veríamos. Podemos ya digo que no, o sino un proceso reaccionario con un gobierno de PP y Vox», ha lanzado Montero.

A continuación, la ministra de Igualdad ha contrapuesto los valores de Rosell frente a la gestión de la presidenta de la Comunidad de Madrid, que tiene a los médicos en la región «desolados» y exhaustos ante la falta de personal. «Ayuso es lo contrario a una mujer feminista ejerciendo el poder y no solo eso, porque con su acción política que destruye lo común que es lo que más necesitamos las mujeres», ha enfatizado Montero.

Por otro lado, la dirigente de la formación morada ha destacado que el feminismo se contrapone a la concepción del «poder patriarcal» porque es capaz de desplegar «grandes consensos» y que están ganando frente a la «reacción», a la que solo le queda el «odio brutal» ante el colectivo, tratar de «borrar» la contestación al bipartidismo que supuso el 15M o desplegar «violencia política» ante quienes reivindican el avance de los derechos de las mujeres.

También ha recalcado que los movimientos conservadores intentan también que las mujeres ostenten un poder limitado para mantener sus privilegios y por eso, bajo su criterio, ejercerlo implica «conflicto» y «confrontación».

«LAS VIOLENCIAS MACHISTAS SE ADAPTAN»

Por su parte, la secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez ‘Pam’ ha reivindicado el poder «feminista» como una de las principales herramientas para la transformación social y por ello el «patriarcado» trata de «golpear todos los días» a las referentes de este movimiento.

También ha denunciado que las «violencias machistas» se «retuercen» y se «adaptan» ante el avance del feminismo, para relatar la sucesión de «insultos» y «odio» que se despliega contra las feministas, sobre todo en redes sociales donde se fomenta una especie de «caza de brujas».

Frente a esta deriva, Rodríguez ‘Pam’ ha defendido que el feminismo solo persigue «democratizar el poder», plantar cara ante los que quieren «anular la diferencia» y «homogeneizar» la sociedad.




Fuente: Europa Press