Panorámica de una manifestación por el 8M, Día Internacional de la Mujer, desde la plaza de Atocha hasta la de Colón, a 8 de marzo de 2022, en Madrid

Panorámica de una manifestación por el 8M, Día Internacional de la Mujer, desde la plaza de Atocha hasta la de Colón, a 8 de marzo de 2022, en Madrid – Ricardo Rubio – Europa Press

   MADRID, 8 Mar. (EUROPA PRESS) –

   Multitud de marchas y manifestaciones feministas han vuelto a ocupar este 8 de marzo las calles de toda España tras las restricciones impuestas el pasado año debido a la pandemia, por lo que en esta ocasión han vuelto a reunir a decenas de miles de asistentes en el caso de las ciudades más grandes. Pese a las diferencias dentro del movimiento, todas las concentraciones han tenido un denominador común: la igualdad de derechos de la mujer, sin olvidar la situación en Ucrania.

   Las diferencias se han plasmado por ejemplo en las marchas de Madrid donde decenas de miles de mujeres, y también hombres –50.000 según la delegación del Gobierno y 100.000 según las organizadoras– han acompañado en la capital a la Comisión 8M, que defiende un feminismo «inclusivo», bajo el lema ‘Derechos para todas, todos los días’.

   Por otro lado, unas 6.000 mujeres, y también algunas decenas de hombres, han participado en la marcha convocada por el Movimiento Feminista de Madrid bajo el lema ‘El feminismo es abolicionista’, según datos facilitados a Europa Press por la Delegación del Gobierno en Madrid.

   Otra de las marchas más numerosas ha tenido lugar en Barcelona, donde unas 15.000 personas según la Guardia Urbana de Barcelona y unas 60.000 según la organización han recorrido las calles de la ciudad para reivindicar los derechos de las mujeres, convocadas por la Assemblea 8M.

   La manifestación ha terminado pidiendo «derribar el sistema capitalista, heteropatriarcal y colonial» en un manifiesto en el que se ha reivindicado el papel del feminismo: «Las feministas estamos aquí contra las precariedades, las fronteras y las violencias», recoge el documento.

   También se ha dado voz a dos activistas ucranianas que han reivindicado a las mujeres que «salen sin armas y sin miedo a parar a los tanques» y han rechazo la violencia en Ucrania y la intervención militar de Rusia. A lo largo de la tarde también ha habido movilizaciones en ciudades como Tarragona, Girona, Lleida, Mataró, Igualada, Vilafranca (Barcelona) y Tortosa (Tarragona).

   Miles de mujeres (más de 15.000 según una primera estimación de la Policía Municipal de Bilbao) se han manifestado por la Gran Vía bilbaína para reclamar un sistema público de cuidados y mostrarse en contra de todas las guerras. En un ambiente festivo acompañado de tambores, las manifestantes han bailado y parándose en diversos tramos de la marcha, al son de «Abajo el patriarcado, que va a caer, que va a caer, y arriba el feminismo que va a vencer, que va a vencer».

   En Andalucía, la Delegación del Gobierno de España ha cifrado en 64 –frente a las 46 del pasado año– las concentraciones y manifestaciones comunicadas en la región este Día Internacional de la Mujer, con 36 en las provincias y 28 en las capitales.

   Así, por ejemplo, en la capital hispalense el Movimiento Feminista de Sevilla ha convocado la manifestación ‘La lucha de las mujeres. Por un mundo feminista’, que ha partido de Plaza Nueva. Mientras, la Asamblea Feminista Unitaria Sevilla ha celebrado otra desde Torre Pelli al Palacio de San Telmo que ha reunido a «unas 3.000 personas», según Subdelegación del Gobierno.

   En Aragón, la coordinadora de Organizaciones Feministas de Zaragoza ha llenado esta tarde el centro de la capital aragonesa con una manifestación para reivindicar «la igualdad real», en la que se ha alertado de que «los partidos de ultraderecha están intentando silenciar» al movimiento feminista, como ha expresado la portavoz, Jesica Cortés, quien ha rechazado el patriarcado.

   En la misma línea, en Castilla y León, la marcha de Valladolid ha reunido a unas 4.000 personas, según estimaciones de la Policía, que han recorrido la zona centro de Valladolid para exhibir la «fuerza imparable del feminismo» y, al mismo tiempo, advertir a los «negacionistas» de que estarán «vigilantes» y no «tolerarán el retroceso de ni uno solo de los derechos que tanto tiempo ha costado conseguir».

   El movimiento feminista ha salido a las calles de València en una marea violeta que se ha declarado «abiertamente abolicionista» y ha exigido una «revolución feminista» para «derribar el patriarcado», «acabar con todas las violencias machistas» y hacer frente a «todas las guerras, en las que las mujeres son todavía moneda de cambio».

   En Cantabria, varios miles de personas –unas 4.000, según la Policía– han recorrido esta 8 de marzo las calles de Santander con el objetivo de recobrar el pulso y la fuerza reivindicativa tras una pandemia que ha provocado «retrocesos» en los derechos de las mujeres, en una manifestación que ha vuelto a teñir la ciudad del color morado del feminismo, junto con pancartas de ‘No a la guerra’ en Ucrania.

   En Extremadura, alrededor de 2.500 personas según la policía se han manifestado por las calles de Cáceres con pancartas en las que se podía leer ‘Igualdad’ o ‘No a la guerra’ y en la que los asistentes han coreado consignas como ‘Patriarcado y capital, alianza criminal’, ‘Vivas nos queremos, ni una menos’ o ‘Juntas somos más fuertes’. Los actos se han repetido en Badajoz y Mérida.

   En Baleares, miles de personas han recorrido las calles de Palma para reclamar la eliminación de la brecha salarial y el fin de la violencia contra las mujeres, al igual que otros tantos miles en Pamplona bajo el lema ‘Fuego al sistema que nos oprime, el movimiento feminista, nuestra llama’ y con carteles con lemas como ‘La culpa no fue mía’; y en Murcia con una pancarta en la que se podía leer «Juntas contra la desigualdad y la precariedad».

   En La Rioja, una multitudinaria manifestación, convocada por la Plataforma 8 de marzo ha recorrido el centro de Logroño bajo el lema ‘La lucha feminista vive en las calles’, al tiempo que se ha reclamado «igualdad» y se ha mostrado solidaridad con las mujeres que están sufriendo guerras, como en Ucrania.

‘AY MAMÁ’

   También en Galicia miles de personas han vuelto a teñir de violeta las calles de más de una treintena de localidades gallegas para reivindicar esta jornada bajo el lema ‘Ni esclavas ni heroínas, mujeres con derechos ya!’ del colectivo feminista agrupado en la plataforma ‘Galegas 8M’, que ha unificado las concentraciones de este 8M en toda Galicia.

   En la capital gallega, desde la Praza 8 de Marzo una marea humana, que a muchos ha recordado a la multitudinaria manifestación del año 2018, ha recorrido las calles hasta la emblemática Praza do Obradoiro. Por el camino, numerosos cánticos reivindicativos como «No es no, lo demás es violación» o «No somos histéricas, somos históricas». La nota más musical la han puesto un grupo de madres y niños que han frenado en varios puntos del recorrido para cantar y bailar ‘Ay mamá’, la canción con la que Rigoberta Bandini había competido para ir a Eurovisión.

   Mientras, cientos de personas han llenado de morado las calles de las principales capitales de Castilla-La Mancha reclamando que hombres y mujeres sean cómplices en la lucha feminista, reivindicando la igualdad de derechos en todo los ámbitos o el cese de la violencia machista.

   En Toledo, las fuerzas se han dividido en dos marchas: la encabezada por la alcaldesa, Milagros Tolón, con un manifiesto que ha incidido en «potenciar la igualdad de género en el contexto de la crisis climática» o en solidaridad con las mujeres ucranianas; y otra a iniciativa de la Plataforma 8M Toledo, con el lema ‘Todas las mujeres, todos los derechos, todos los días’ en su pancarta principal. Han amenizado el inicio de la protesta canciones como ‘Ay, mamá’ de Rigoberta Bandini o el ya conocido ‘Bella Ciao’.

   En Asturias, una de las concentraciones más numerosas ha tenido lugar en Gijón, donde miles de personas han clamado por la la igualad efectiva. «Aquí estamos, nosotras no matamos», se ha podido escuchar en la manifestación, que también ha recurrido al ritmo de la canción de Rigoberta Bandini, ‘Ay Mamá’.

Fuente: Europa Press