La tragedia del 737 MAX sigue pasando factura a Boeing, que ha anunciado este martes que, en 2019, registró la peor cifra de pedidos en décadas así como la mayor caída en el número de entregas en 11 años. 

Al haber permitido cancelar o modificar los pedidos anteriores a la tragedia, el fabricante de aeronaves estadounidense solo recibió 54 nuevos pedidos en el último ejercicio y sus entregas fueron menos de la mitad de las un año antes. 10 meses después del segundo accidente del 737 MAX, que llevó a las autoridades de aviación estadounidenses y europeas a prohibir su circulación, Boeing se enfrenta aún a un retraso de más de 5.400 pedidos de sus aeronaves para vuelos de larga y corta distancia. 

Mientras tanto, su competidor europeo Airbus anunció a principios de mes que alcanzó los 768 pedidos, tras las cancelaciones pertinentes, en 2019 y entregó 863 aeronaves, una cifra récord para la compañía. 

Boeing ha explicado que sus entregas cayeron un 53%, hasta las 380 unidades, el último año, ya que la prohibición de vuelo de los 737 MAX le imposibilitó realizar las entregas correspondientes y le obligó a reducir su producción a la mitad a principios de enero. 

Los fabricantes de aviones reciben la mayor parte de sus beneficios en el momento en el que las naves son entregadas, por lo que este último paso es fundamental para sus cuentas financieras. 

Los analistas consideran que Boeing ha perdido alrededor de 1.000 millones de dólares al mes debido a la paralización del 737 MAX y ha acumulado cerca de 3.000 millones de cash flow negativo en el tercer trimestre del año. Las cifras de los últimos tres meses de 2019 se conocerán el próximo 29 de enero. 

Fuente: Cinco Días