Philip Alston, relator especial de la ONU para la extrema pobreza, ha salido escandalizado de nuestro país tras visitar numerosos barrios castigados por la miseria en Madrid, Barcelona, Sevilla, Huelva y otras ciudades. Alston, invitado por el Gobierno español, ha reconocido su asombro por las dramáticas condiciones de vida de la gente sin vivienda, sin calefacción, sin empleo o salarios de miseria en “un país muy rico, como España”. “Me ha quedado muy claro”, ha explicado, “que hay dos Españas: una de prosperidad y otra en que un porcentaje muy elevado de personas vive al límite de sus posibilidades”.

Para el relator es insoportable que “la recuperación económica después de la recesión ha dejado a muchos atrás con políticas económicas que benefician a las empresas y a las personas más ricas”. En su opinión, “España puede hacer mucho más para las personas de bajos ingresos”.

El aumento de la desigualdad en España y otros países es consecuencia de las nuevas políticas fiscales que permiten a los ricos pagar cada vez menos impuestos. El profesor Joel Slemrod, de la Universidad de Michigan, ha explicado en un encuentro del Institut d’Economia de Barcelona, como la evasión fiscal es un fenómeno de los ricos. Menciona un estudio que indica que el 0,01% más rico de los países escandinavos evade el 30% de su renta y riqueza y el 95% de los tenedores de cuentas extranjeras fiscales no informan de sus depósitos.

La evasión fiscal es cosa de las ganancias de capital de las grandes fortunas. Slemrod destaca que en Estados Unidos las ganancias de capital representan el 60% de los ingresos brutos de las 400 personas más ricas. En su opinión, “la globalización abre muchas oportunidades para la evasión de las grandes corporaciones”. Por esta razón estima que “la cooperación fiscal entre países es de vital importancia”.

Sin embargo, la cooperación internacional contra los paraísos fiscales avanza muy lentamente. Ahora el debate está en cómo los países se reparten los impuestos de las multinacionales (pilar 1) y en el establecimiento de un tipo mínimo global de estas corporaciones (pilar 2). Las negociaciones se ven frenadas por Estados Unidos, según José María Mollinedo, secretario general de los Técnicos de Hacienda (Gestha). Las 134 multinacionales españolas pagaron en 2016 un 12,6% de sus beneficios por el impuesto de sociedades, según la Agencia Tributaria. Pero 49 sólo pagó el 3,6%. El acuerdo PSOE-Unidas Podemos plantea una tributación mínima del 15% de las grandes empresas y del 18% para la banca.

Reducir la pobreza en España, que afecta al 26% de ciudadanos, depende de recaudar los impuestos evadidos. Mollinedo señala que la lucha contra el fraude sólo descubre el 19% de la evasión fiscal. Cree que el problema es la falta de efectivos. “En España hay un funcionario por cada 1.350 activos”, indica, “menos de la mitad que en Europa, que hay un empleado público por cada 554 activos”. Sólo una fiscalidad justa podrá unir a las dos Españas.

Fuente: El País