El aumento de producción de vacunas para uso nacional impacta en el suministro de COVAX

MSF lamenta que las potencias internacionales no donen dosis para garantizar la equidad en el reparto

MADRID, 1 May. (EUROPA PRESS) –

India está inmersa en un notable empeoramiento de la situación de la pandemia de COVID-19 desde hace varias semanas, enlazando récords de contagios diarios y fallecidos a causa de la enfermedad con unas cifras no vistas en ningún país. Pero el estado de India también afecta a los países en desarrollo, que sufren retrasos en el suministro de vacunas por la priorización de la inmunización en el país asiático.

Las autoridades sanitarias indias registran de forma recurrente más de 300.000 casos diarios y las imágenes que llegan desde allí son dramáticas y estremecedoras: hospitales colapsados, pacientes recibiendo atención médica en coches, algunos de ellos falleciendo a las puertas de los centros sanitarios y cremación de cadáveres en plena calle.

Pero la situación epidemiológica en India –donde ya se han contabilizado más de 18,8 millones de contagios y más de 208.000 fallecidos– tiene una vertiente negativa que no es fácilmente reconocible: el deterioro de la pandemia afecta al resto del mundo y, en especial, a los países pobres respecto a la única arma con la que la Humanidad cuenta para vencer a la pandemia, las vacunas contra la COVID-19.

El Instituto Serum de India es el mayor fabricante de inmunizadores contra la COVID-19 del mundo y es, además, el único fabricante de vacunas indio que ha firmado una licencia con AstraZeneca. La vacuna de AstraZeneca, por su parte, constituye uno de los pilares del mecanismo COVAX, auspiciado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), un programa para acelerar el desarrollo y la producción de vacunas y garantizar el acceso equitativo y justo a ellas.

El problema se encuentra en que COVAX depende de la producción que haga el Instituto Serum de la vacuna de AstraZeneca pero, ante la situación epidemiológica en India, las autoridades del país asiático han suspendido las principales exportaciones de vacunas para satisfacer la demanda interna lo que, en última instancia, ha obligado al mayor fabricante de vacunas del mundo a desviar casi toda su producción al mercado nacional.

A finales de marzo, COVAX informó a los participantes en el programa –64 países han solicitado su apoyo para vacunar a su población contra la COVID-19– de los retrasos en la entrega de vacunas, causados por el cambio de prioridad del Instituto Serum.

En concreto, según un comunicado de la OMS, las entregas producidas por Serum sufrirían retrasos en marzo y abril, mientras el Gobierno de India lucha con su ola de contagios, aunque el mecanismo y el Ejecutivo mantuvieron conversaciones para garantizar la entrega de algunos suministros. Así, los participantes que tenían asignadas dosis que debían llegar en marzo quedaron previstas para abril.

Según el acuerdo entre la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi) y el Instituto Serum, que incluía financiación para apoyar un aumento en la capacidad de fabricación, el segundo está obligado «por contrato» a proporcionar a COVAX la vacuna de AstraZeneca a 64 economías de ingreso bajo. En ese sentido, COVAX reiteró su «objetivo» de suministrar dosis iniciales de las vacunas a todas las economías participantes en el primer semestre del año.

En efecto, la producción de vacunas para satisfacer la demanda interna en India es una prioridad para las autoridades en el marco del agravamiento de su situación epidemiológica. A juicio de la responsable de la Campaña de Acceso a los Medicamentos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el sudeste asiático, Leen Menghaney, «el reto más grande» al que se enfrenta India actualmente es «vacunar lo más rápido posible» a su población. Hasta el momento, India ha administrado unas 140 millones de dosis de la vacuna.

LA FABRICACIÓN NACIONAL, UNA «PRIORIDAD»

«La crisis en India está teniendo impacto en otros países en desarrollo en cuanto a las vacunas porque el Gobierno las necesita para vacunar» a su población, ha confirmado Menghaney en una entrevista concedida a Europa Press, donde ha señalado que «no cree» que «ningún país» haya experimentado lo que India vive actualmente en el marco de la pandemia.

Menghaney, que ha reiterado que la fabricación nacional es ahora una «prioridad» para el Instituto Serum, ha aludido al hecho de que el fabricante llegó a un acuerdo de licencia exclusiva con la farmacéutica AstraZeneca, lo que ha influido en la situación actual.

«Solo se ha dado a un productor indio (la licencia) y uno no puede cumplir con las necesidades de India y el resto del mundo en desarrollo», ha explicado, subrayando que «el número limitado de fabricantes, uno en el caso de India, no es suficiente para suministrar vacunas a India o a COVAX».

Menghaney ha recordado que los países en desarrollo no cuentan con vacunas para inmunizar «a la mayoría de su población». «Han recibido inmunizadores para el 1 por ciento de su población y algunos nada», ha lamentado, antes de remarcar que, en general, «no se están produciendo suficientes vacunas en este momento».

Por ello, se ha referido al papel que pueden jugar países desarrollados, como Estados Unidos o Reino Unido, que han vacunado ya a una gran proporción de su población, en el desarrollo de la inmunización global contra la COVID-19 y ha deplorado que no donen dosis a COVAX. «Es desafortunado que países desarrollados no hayan compartido suministros a COVAX», ha criticado.

Así, la también especialista en temas de propiedad intelectual de MSF ha puesto el foco en que la situación derivada de la complicación en India afectará principalmente a los países pobres. En este sentido, ha recordado que un acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19 es «absolutamente crítico» para vencer a la pandemia.

Fuente: Europa Press