Un impuesto de sociedades global. Esta es la última propuesta de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) para evitar que las grandes corporaciones eludan sus obligaciones fiscales refugiándose en territorios con sistemas de tributación más ventajosos. El organismo, que reúne a los países más ricos del mundo, ha publicado este viernes un documento en el que sugiere fijar un umbral mínimo de tasación a nivel internacional para las multinacionales, una medida que se añade a otra propuesta que la entidad lanzó el mes pasado: permitir a los Estados que graven a las grandes empresas allí donde estén sus usuarios, aunque no tengan presencia física en el país.

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El organismo con sede en París lleva meses estudiando cómo cambiar las reglas de la fiscalidad internacional, una tarea que le encargó en 2017 el G20 y que involucra a 134 países. La necesidad de modificar estas normas se hizo cada vez más urgente ante los retos de la globalización y el rápido crecimiento de la economía digital de grandes plataformas como Google o Facebook, que han dejado patente que el actual sistema de tributación, diseñado en los años veinte del siglo pasado, ya no es suficiente para garantizar una asignación equitativa de los derechos fiscales. La hoja de ruta que se ha fijado la OCDE contempla que se aprueben medidas concretas a finales de 2020.

La propuesta lanzada este viernes, que tendrá que ser revisada y definidos sus detalles por los Estados que participan en la iniciativa, prevé la creación de un sistema por el cual los países de origen de las multinacionales tengan que garantizar que sus corporaciones abonen un nivel mínimo de impuestos sobre sus ganancias y reduzca los incentivos para poner en marcha tributaciones más ventajosas que atraigan a empresas a través de dumping fiscal. La medida iría más allá de la denominada tasa Google, diseñada para atajar los resquicios que las grandes tecnológicas utilizan para eludir impuestos y que la Comisión Europea intentó implantar sin éxito, al igual que España —pero que ya se aprobó en países como Francia—; también se aplicaría a otras multinacionales, lo que responde a una búsqueda de equilibrio entre todos los países vinculados a la iniciativa, en primer lugar EE UU, donde tienen sede la mayoría de las grandes plataformas digitales.

«La propuesta se basa en la premisa de que, en ausencia de una solución coordinada y multilateral, existe el riesgo de una acción unilateral no coordinada, para atraer más base impositiva y para proteger la base impositiva existente, con consecuencias adversas para todas las jurisdicciones», reza el documento publicado este viernes por la OCDE.

El organismo todavía no ha definido la base sobre la cual debería calcularse el gravamen, cuál sería el nivel de esta tasa o si las nuevas reglas incluirán exenciones o umbrales para excluir a algunas compañías del nuevo sistema. La propuesta está abierta a comentarios hasta el 2 de diciembre.

Fuente: El País