Dice que el proyecto también «fomenta» el transporte ferroviario, menos contaminante

BARCELONA, 3 Ago. (EUROPA PRESS) –

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, ha pedido este martes ser «muy exigentes» con las medidas de compensación medioambiental que se planteen por la ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat.

En una entrevista en Rac1 recogida por Europa Press, Sánchez ha recordado que el proyecto requiere de la aprobación de la Unión Europea, que es «exigente» desde esa perspectiva, y ha asegurado que hay otros ejemplos de aeropuertos europeos que han hecho compatible el crecimiento con el respeto medioambiental.

La ministra, que antes de su nombramiento era alcaldesa de Gavà (Barcelona), una población cercana al aeropuerto, ha asegurado que la ampliación de la infraestructura supondrá la «mínima afectación posible» desde el punto de vista medioambiental.

Ha dicho que la ampliación de una de las pistas del aeropuerto, que invadiría la zona protegida de La Ricarda, se concretará en la redacción del Plan Director, y se hará desde el «respeto exquisito y absoluto al medio ambiente».

Sánchez, que ha estimado que el aeropuerto se podrá poner en marcha a partir de 2030, ha dicho que «hay maneras de hacer compatible» el crecimiento de la infraestructura con la preservación ecológica.

Ha recordado que el proyecto aprobado lleva asociadas inversiones ferroviarias en alta velocidad para conectar con los aeropuertos de Reus (Tarragona) y Girona y una mejora de la red de Cercanías de los municipios del Delta del Llobregat: «El proyecto también nos debe suponer una posibilidad de intentar fomentar otros tipos de transporte, como el ferroviario, menos contaminante y que nos lleva a un nuevo paradigma de movilidad que estamos impulsando», ha dicho.

Sobre la conexión con los otros aeropuertos, ha esperado que se pueda «optimizar el funcionamiento» de dichos aeródromos, para que se pueda trabajar desde una perspectiva integrada del sistema aeroportuario catalán.

TURISMO

Asimismo, desde el punto de vista turístico, ha considerado que la ampliación del aeropuerto de Barcelona-El Prat y la conexión con el resto de aeropuertos «permite hacer una correcta distribución de la afluencia de pasajeros y viajeros» en la ciudad de Barcelona.

Ha dicho que no se prevé una operativa «extraordinariamente superior» en El Prat, por lo que la obra plantea una mejora de la calidad de los vuelos que llegan, compatible con un modelo turístico sostenible y de calidad –en sus palabras–.

Fuente: Europa Press