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La empresa brasileña Vale perdió 1.600 millones de dólares (1.480 millones de euros) en 2019, según los resultados anuales difundidos este jueves, y el puesto como la mayor productora de mineral del hierro del mundo en un año marcado por el desastre de Brumadinho, en el que murieron 270 personas. Los números rojos obedecen a las provisiones y gastos derivados de la ruptura de una balsa de residuos tóxicos en enero de ese año que liberó un tsunami de lava que se llevó por delante el comedor de una mina repleto de empleados a la hora del almuerzo. La partida vinculada a la catástrofe supuso 7.400 millones de dólares.

El resultado del último ejercicio contrasta con los abultados beneficios del anterior, cuando Vale ganó más de 6.800 millones de dólares. El de Brumadinho fue el segundo desastre similar en una mina de la multinacional en Brasil en cuatro años. El anterior mató a una veintena de personas además de causar un inmenso daño ambiental.

Cuando la Fiscalía presentó en enero su escrito de acusación contra el entonces presidente y otros directivos de Vale por homicidio doloso, vinculó su manera de proceder con la obsesión por el primer puesto del sector: “Con apoyo de (la auditora) Tuv Sud, Vale operaba un arreglo turbio con el objetivo de mantener una falsa imagen de seguridad de la empresa que buscaba evitar, a cualquier precio, impacto en su reputación y, por consiguiente, alcanzar el liderazgo mundial (del sector) en valor de mercado”, escribieron los fiscales en la denuncia. La australiana Rio Tinto es la mayor productora mundial de mineral de hierro después de que la producción de la brasileña cayera más de un 20% hasta 300 millones de toneladas.

La propia Vale publicó este jueves, tras los resultados, un informe independiente encargado por ella misma que revela que desde 2003 conocía la fragilidad del depósito pero que las medidas adoptadas para estabilizarlo fueron limitadas e ineficaces, informa Reuters.

Un juez ha aceptado la denuncia para sentar en el banquillo a Fabio Schvartsman, que fue apartado como presidente ejecutivo tras la catástrofe, y a otros 15 directivos de la minera y de la empresa alemana Tuv Sud, que solo seis meses antes certificó que la balsa era estable.

En el balance financiero anual, difundido tras el cierre de la Bolsa, el actual presidente ejecutivo, Eduardo Bartolomeo, se refiere a la tragedia de Brumadinho: “Ha transcurrido un año desde el colapso de la presa, y me gustaría reafirmar nuestro respeto por las familias de las víctimas. Vale se mantiene firme en sus propósitos: reparar completamente Brumadinho y garantizar la seguridad de nuestra gente y nuestros activos. Hemos logrado un progreso significativo, con un programa de reparación efectivo, con mejoras significativas en nuestro gobierno y operaciones, y con un plan de desmantelamiento e implementación acelerada de nuestras represas construidas a montante (la manera más barata de construcción, la de las balsas de ambos desastres)”.

Vale, con 55.000 empleados en Brasil, es una de las mayores multinacionales del país. Los investigadores acusan a parte de la cúpula de Vale de saber, al menos desde dos años antes de que la balsa cediera, que esta había alcanzado un nivel crítico; sostienen los fiscales que los directivos también tenían información detallada sobre el estado de estos depósitos usados para almacenar residuos de la minería. La compañía “ocultaba de forma sistemática esas informaciones al poder público, a la sociedad, incluidos los inversores y accionistas de la empresa”, según la denuncia de la fiscalía.

Fuente: El País