Vienen curvas para las aerolíneas en plena epidemia del coronavirus Covid-19 en China. La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA, por sus siglas en inglés) prevé una disminución de ingresos de 29.300 millones de dólares (27.150 millones de euros) en todo el sector en 2020 por el brote, con el grueso de esa cifra -27.800 millones de dólares- achacable a las compañías radicadas en Asia-Pacífico y muy especialmente a China -12.800 millones-. Además, la situación provocada por el coronavirus puede suponer la caída de la demanda mundial del tráfico aéreo del 0,6% con respecto al año 2019, frente al crecimiento del 4,1% previsto. Sería la primera

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caída en la demanda desde la crisis del SARS en 2003. Solo en Asia-Pacífico el descenso será del 8,2%, frente a la anterior proyección del 4,8% de subida. Estas estimaciones contemplan que la emergencia sanitaria no se extienda fuera de China: en ese caso, agrega la IATA, el impacto sería mayor.

La epidemia causada por el coronavirus ha dado la vuelta a las previsiones de crecimiento que la propia IATA publicó en diciembre, cuando señalaba que Asia-Pacífico se mantendría como el mercado de mayor crecimiento, impulsado por la fuerte demanda precisamente de los vuelos internos en China. El director general y consejero delegado de IATA, Alexandre de Juniac, ha calificado el momento de «tiempo difícil» para la industria y se ha fijado como prioridad «evitar la propagación del virus».

«Es prematuro estimar lo que la pérdida de ingresos significará para la rentabilidad global, pues no sabemos exactamente cómo se desarrollará la epidemia y si seguirá el mismo perfil que el SARS», apunta la IATA en un comunicado en el que llama a los Gobiernos a «usar políticas fiscales y monetarias para intentar reducir los adversos impactos económicos». La patronal compara el escenario actual al que se produjo en 2003 con el brote de SARS, cuyo impacto en el tráfico aéreo tuvo «forma de V», con seis meses de fuertes caídas seguidos de un periodo de recuperación rápida. Entonces, el tráfico cayó un 5,1% en las aerolíneas del bloque asiático.

Las aerolíneas internacionales han eliminado temporalmente aproximadamente del 80% del total de las conexiones aéreas con China. Este mismo jueves, el grupo Air France-KLM informaba de que la suspensión de los vuelos al país recortaría su beneficio operativo entre 150 y 200 millones de euros. Y en el gigante asiático, el Gobierno tiene previsto hacerse cargo del grupo HNA, al que pertenece Hainan Airlines, ante los problemas de la compañía para cumplir sus obligaciones financieras, y vender todos sus activos aéreos.

Fuente: El País