La GSMA, organizadora del Mobile World Congress de Barcelona, ha decidido este miércoles mantener la edición de este año, pese a la retirada masiva de participantes, como consecuencia del temor al efecto del coronavirus originado en China y que ya ha causado más de 1.100 muertos. Su consejo, formado por los directivos de las grandes telecos mundiales, se ha reunido este mediodía de urgencia para analizar la grave situación.

La organización había convocado una reunión de su comité de dirección para este viernes con el objetivo de valorar el alcance de la crisis, pero la fuerte presión ante la sucesivas bajas ha obligado a la GSMA a adelantar la toma de una decisión. En una breve declaración, la entidad ha asegurado que «situación del coronavirus cambia rápidamente», pero que siguen analizando muy de cerca la situación. «Esto incluye reuniones regulares con expertos en salud, tanto españoles como de otros países, así como con nuestros socios, para asegurar la salud de los visitantes». 

La GSMA ha recordado que han introducido medidas sanitarias adicionales antes del Mobile 2020 y asegura que «continuará buscando asesoramiento médico». 

La decisión de la GSMA parece coincidir con la postura mantenida por las autoridades políticas, tanto del Gobierno, como de la Generalitat catalana y el Ayuntamiento de Barcelona, que no han dejado de defender la celebración del Mobile en la ciudad catalana durante los últimos días. Eso sí, desde el Govern se abrió ayer la puerta a la cancelación, indicando que la responsabilidad era únicamente de la organización.

La primera empresa en cancelar su participación fue la surcoreana LG. Pero, desde que el pasado viernes Ericsson, un gigante del sector y pieza clave de este congreso, anunció su adiós, el goteo de cancelaciones por parte de gigantes de la industria no ha parado. Las últimas esta mañana han sido Nokia, Deutsche Telekom, Orange, BT y Vodafone.

Estas empresas al igual que Intel, Vivo, Cisco, Facebook, Nvidia o Amazon, han justificado su decisión argumentando que anteponen la salud de sus empleados, clientes y socios al negocio. 

Entre las grandes compañías solo se mantienen su posición de asistir Telefónica, Huawei, Samsung, Xiaomi y Qualcomm. En el caso del grupo español, al estar en el país organizador, la decisión la deja en manos de la GSMA. Pese a seguir adelante, estas compañías reconocen que siguen vigilando la evolución de la enfermedad y que no descartan ningún desenlace.  

Fuente: Cinco Días