Si persiste el conflicto, habrá al menos ocho millones más de personas desnutridas en el mundo

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido de que la escalada del conflicto en Ucrania anticipa repercusiones «significativas» en la seguridad alimentaria global, en la medida en que la región es un exportador clave de materias primas como el trigo.

Para el director general de la FAO, Qu Dongyu, el conflicto en Ucrania es «otro reto significativo» en materia de alimentación en un contexto que ya venía lastrado por la pandemia de COVID-19. Rusia y Ucrania, ha explicado en un comunicado, tienen «un papel sustancial en la producción y el suministro global de comida».

Rusia es el mayor exportador de trigo y Ucrania el quinto y juntos representan el 14 por ciento del mercado global de este cereal. En el caso de la cebada, suman el 19 por ciento, mientras que en el del maíz ronda el 4 por ciento, según la FAO, que estima que los dos países acumulan también el 52 por ciento de las ventas de aceite de girasol.

Unos 50 países reciben al menos una tercera parte de su suministro de trigo desde Rusia o Ucrania, en su gran mayoría países de majos ingresos, por lo que el cierre de los suministros puede añadir aún más tensión a un mercado de precios que ya viene encadenando subidas en alimentos básicos desde la segunda mitad de 2020. El precio del trigo, por ejemplo, se disparó en 2021 un 31 por ciento.

El responsable de la FAO ha admitido la incertidumbre derivada de «la intensidad y la duración» del conflicto, pero teme las «graves» consecuencias que puede acarrear para la alimentación a nivel global. En el caso de las cosechas de cereales, la fecha clave es junio, ha advertido.

En concreto, «si el conflicto deriva en una repentina y prolongada reducción de las exportaciones», en la temporada 2022-2023 habría entre ocho y trece millones más de personas desnutridas principalmente en lar región de Asia-Pacífico, el África Subsahariana y Oriente Próximo y norte de África.

Los precios también aumentarán, en una horquilla que oscilaría entre el 8 y el 22 por ciento y que también se cebaría con países con pocos recursos, según las simulaciones divulgadas este viernes por la FAO.

Entre las recomendaciones que plantea, figura buscar suministros alternativos y diversificar la producción, así como atender a los grupos vulnerables que puedan verse afectados por la interrupción de la cadena de suministros. Asimismo, Qu Dongyu ha instado a tener los potenciales efectos de la medidas políticas en los mercados internacionales.

Fuente: Europa Press