La CNMC reduce a la mitad el recorte para Enagás en el periodo 2021-2026

El pleno del consejo de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) aprobó ayer la remisión al Consejo de Estado (vía Ministerio de Economía) de su propuesta definitiva de circular sobre la metodología para fijar la retribución del transporte de gas natural (red troncal) y de las plantas de regasificación que regirá entre los años 2021 y 2026, que afecta básicamente a Enagás.

Finalmente, como ocurrió hace dos semanas con la circular relativa a las redes eléctricas, el organismo ha aliviado el recorte de la primera propuesta que lanzó a audiencia pública en julio. Hay varias formas de medir el recorte. Si lo que se compara son los 6.618 millones que habría recibido en el periodo 2021-2026 de acuerdo con la metodología actual, la propuesta inicial de circular de la CNMC implicaba un recorte del 21,8% que pasa a ser del 10,5% con el proyecto aprobado ayer, hasta 5.920 millones en el sexenio, en lugar de los 5.175 de la propuesta original. El alivio, por tanto, es de 745 millones en seis años.

En cambio, si lo que se compara es la retribución prevista para 2026 con la metodología actual (1.037 millones) con la nueva circular, el recorte pasa del 31,3% inicialmente proyectado al 17,8% aprobado ayer, (852 millones). Y, por último, si lo que se mide es cuál será la caída de ingresos desde 2020 (1.186 millones), último año del periodo regulatorio actual, con esos 852 millones aprobados para 2026, la rebaja será del 28%, en lugar del 40% inicialmente propuesto.

El recorte será progresivo: de los 1.186 millones de 2020 se pasa a 1.126 millones en 2021; 1.058 millones en 2022; 1.012 millones en 2023; 963 millones en 2024; 909 millones en 2025, y los citados 852 millones en 2026.

La más afectada y, en este caso la más beneficiada con la corrección de la CNMC es Enagás, operador del sistema y transportista que actúa prácticamente en solitario con la presencia mínima de Reganosa.

La retribución de las regasificadoras seguirá casi igual y amortigua el tajo al transporte

La rebaja del recorte se ha producido, fundamentalmente, en la remuneración de la operación y el mantenimiento y porque se compensa la eliminación del llamado RCS (retribución por continuidad de suministro). El actual modelo de retribución del transporte se basa en dos conceptos: retribución por disponibilidad (RC) y el citado RCS. El primero incluye la amortización de la inversión; una retribución financiera; los costes de operación y mantenimiento y otra retribución por extensión de la vida útil (cuando esta termina las empresas dejan de percibir las dos primeras partidas).

En cuanto al polémico RCS, se trata de un complemento cuya cuantía se fijó en la ley 18/2014, se actualiza cada año en función del volumen de gas que haya circulado y se reparte en función de los activos de la empresa. En julio, la CNMC propuso eliminar dicho complemento, además de reducir los costes unitarios de operación y mantenimiento, minorar el valor neto considerado al inicio del periodo regulatorio y elevar la tasa financiera del 5.09% al 5,44%.

El texto final de la propuesta es el resultado de las presiones de Enagás y de la intervención del propio ministerio, que solicitó la convocatoria de una comisión de coordinación (un mecanismo que permite la ley de la CNMC en caso de discrepancias) al entender que esta circular (como otras seis de las 14 que tramita este año) invadía sus competencias y no se ajustaba del todo a las orientaciones de política energética que, al respecto, dio al organismo en abril.

El departamento que dirige en funciones Teresa Ribera había pedido incentivar la extensión de la vida útil de las instalaciones que resulten necesarias para garantizar el suministro y, por el contrario, no incentivar nuevas inversiones, salvo en caso de necesidad, para no encarecer el sistema.

La circular de distribución se atasca

Con la circular normativa que fija la fórmula para retribuir la actividad de transporte de gas natural y la regasificación son ya 10 las que la CNMC ha enviado para su dictamen al Consejo de Estado. Le quedarían, por tanto, la de la retribución de la distribución de gas, así como las correspondientes a las metodologías de peajes eléctricos y del gas, y la de acceso y conexión a las redes eléctricas, que quedarían para el final. La próxima semana, el pleno del organismo intentará dar luz verde a la más peliaguda de todas, la de distribución de gas, que afecta en mayor medida a Naturgy, pero también a Redexis, Madrileña Red de Gas y Nortegás.

La propuesta de julio implicaba un recorte del 21% en el periodo regulatorio de 2021 a 2026, unos 1.600 millones. Antes de que finalice este año, según la ley de la CNMC, deben estar aprobadas 14 circulares, además de los peajes eléctricos de 2020, que deben elaborarse con la metodología propuesta en las circulares correspondientes. En el caso de los peajes del gas, la nueva fórmula se aplicaría en 2021, año en que comienza el nuevo periodo regulatorio de este sector.

Y abogó por dar de baja a las instalaciones innecesarias, así como introducir un principio de prudencia financiera, esto es, imponer un cierto nivel de apalancamiento a estas empresas reguladas. La CNMC ha seguido, finalmente, estas consignas.

El ministerio, que dijo compartir el objetivo de la circular para eliminar la sobrerretribución que reciben las transportistas, pidió, no obstante, a la Comisión que no pusiese en riesgo financiero a las empresas del sector, que sufrieron fuertes caídas en Bolsa tras la publicación de las propuestas.

Fuente: Cinco Días