MADRID, 25 Oct. (EUROPA PRESS) –

La presidenta de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), Cristina Herrero, no descarta que España entre en ‘recesión técnica’, ya que la economía entraría en «terreno negativo» en el último trimestre de 2022 y continuaría así también durante el primero de 2023.

La AIReF ha advertido este martes de que, pese a que la economía española ha resistido en el primer semestre del año apoyada en el dinamismo del turismo y la creación de empleo, los indicadores más recientes apuntan a un estancamiento en el tercer trimestre.

«En este tercer trimestre del año el crecimiento del PIB podría situarse en torno a cero o algo positivo, pero desde luego, muy, muy próximo al estancamiento», ha explicado la directora de la División de Análisis Económico de la AIReF, Esther Gordo Mora, durante la presentación del Informe sobre las Líneas Fundamentales de Presupuestos 2023 de las Administraciones Públicas (AAPP).

De cara al cuarto trimestre, Gordo ha explicado que la primera estimación de la AIReF es que la economía caería entre un 0,2% y un 0,3%, aunque ha reconocido que el deterioro del resto de países europeos está siendo «muy intenso», lo que puede llevar a «reevaluar» estas estimaciones. Para el primer trimestre de 2023, las tasas serían, en un principio, similares a las del cuarto de 2022, aunque todo dependerá del contexto.

Y es que el debilitamiento del crecimiento global es generalizado, según la AIReF, y se están registrando sucesivas revisiones a la baja del crecimiento esperado para 2023, mientras que la inflación se revisa al alza.

En el caso de la AIReF, el deterioro de los mercados de exportación, los mayores precios del gas y el aumento de los tipos de interés, junto con la revisión a la baja en el crecimiento esperado para la segunda mitad de 2022, justifican su revisión a la baja del crecimiento del PIB español hasta el 1,5% en 2023.

En cuanto a la subida de precios, la autoridad independiente advierte de que las tensiones inflacionistas se mantienen elevadas y se extienden a un amplio conjunto de bienes, mientras los salarios se mantienen moderados. Sobre esto, el organismo explica que los salarios muestran un comportamiento contenido, lo que reduce el riesgo de espirales precios-salarios, pero refleja una pérdida de capacidad de compra notable que condiciona las perspectivas de gasto de los hogares.

De su lado, la AIReF espera una inflación del 3,9% y un crecimiento del deflactor del PIB del 4,3%. Los efectos base sobre la energía y los alimentos resta seis puntos porcentuales al crecimiento del IPC en el promedio de 2023. No obstante, se espera que la inflación subyacente mantenga crecimientos elevados (4%), apoyada en la progresiva traslación de los incrementos de costes a otros precios y en una aceleración de la remuneración de los asalariados.

Cabe destacar que estas previsiones de la AIReF se realizan bajo el supuesto de que se prorrogan las actuales medidas en vigor aprobadas por el Gobierno para hacer frente a la subida de precios y el impacto de la guerra en Ucrania. Sin medidas, según la AIReF, hay un riesgo al alza de 1/1,5 puntos porcentuales en 2023 en términos de IPC.

Fuente: Europa Press