Inditex, la empresa textil dueña de marcas como Zara, Massimo Dutti o Pull and Bear, facturó 5.927 millones de euros en el primer trimestre del ejercicio, comenzado el 1 de febrero, un 5% más que en el mismo periodo del año anterior. Sin el efecto divisa que ha lastrado las cuentas de la textil gallega en los últimos trimestres y empujado por nuevas reglas contables, el beneficio se ha disparado un 10%, hasta 734 millones de euros. Sin ese efecto contable, señala la empresa, el beneficio habría crecido un 7%.

Los primeros resultados del gigante gallego tras el anuncio del nombramiento de Carlos Crespo como consejero delegado reflejan un impulso tanto de las ventas como de la rentabilidad, teniendo en cuenta que Inditex cerró 2018 con el crecimiento más tenue de su historia. En el primer trimestre, la cadena recuperó el ritmo y batió un nuevo récord de ingresos para el periodo, hasta rozar los 6.000 millones, con un efecto divisa neutro, mientras que el resultado neto, se disparó hasta llegar a 734 millones, un 10% más, en parte impulsado por la aplicación de las normas contables NIIF 16 sobre arrendamientos. Sin esa normativa, en todo caso, el beneficio habría crecido un 7%, una tasa superior a la del aumento de las ventas, lo que refleja una mejora de los márgenes. De hecho, sube tanto el bruto (del 58,9% al 59,5%), el de ebitda (del 19,9% al 28,3%) y el neto (del 11,8% al 12,4%).

Esa misma normativa contable ha hecho que el resultado operativo (Ebitda) se dispare hasta 1.675 millones de euros, un 49% por encima de los 1.125 millones del primer cuarto del año pasado. De no ser por ese efecto, el ebitda habría engordado un 9%.

Insinúa la textil que los resultados habrían sido mejores de no ser por la meteorología, que afectó negativamente a las ventas en la segunda mitad del trimestre, pero afirma que «con la vuelta de condiciones de mercado normales la venta ha retornado a los niveles previos». De hecho, señala que en los primeros días del segundo trimestre, del 1 de mayo al 7 de junio, las ventas han crecido un 9,5% respecto al mismo periodo del año pasado. Inditex prevé que el crecimiento de las ventas oscile entre el 4 y el 6% al final del ejercicio.

La cadena cerró el trimestre con 7.447 tiendas, una menos que un año antes. Es la primera vez que Inditex cierra un trimestre con una reducción de puntos de venta interanual. Aunque la empresa suele decir que concentra las aperturas en la segunda mitad del año, el proceso de “optimización” de la red comercial, que implica la apertura de locales grandes en zonas de mucho tránsito y la “absorción” de tiendas más pequeñas, así como el auge de la venta online, hace que el número de tiendas se contenga. De hecho, desde el cierre del ejercicio 2018, en el que apenas sumó 15 tiendas, cuenta con 43 locales menos.

En la próxima junta de accionistas, el próximo 16 de julio, además del nombramiento de Crespo como consejero delegado, se propondrá una nueva política de dividendos con un aumento del pago ordinario del 50% al 60% de los beneficios, además de un dividendo extraordinario de un euro por acción con cargo a los ejercicios 2018, 2019 y 2020. El dividendo total por el ejercicio 2018 será de 0,88 euros por acción. La primera mitad de ese montante se pagó el 2 de mayo y la segunda se hará efectiva el 4 de noviembre.

Fuente: El País