Iberdrola obtuvo un beneficio neto de 964 millones de euros en el primer trimestre del año, un 15% más que en el mismo periodo de 2018, según ha comunicado este jueves la eléctrica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en un hecho relevante. El grupo basa su crecimiento en el aumento de las tarifas en Brasil y EE UU, en la mayor producción y precio de las renovables y en el mejor desempeño en España y México en el negocio de generación y clientes.

El resultado bruto de explotación (ebitda) ascendió a 2.599 millones de euros, lo que supone un incremento del 12%, con mejoras en todos los negocios.

Los ingresos de la compañía aumentaron un 8,5% hasta marzo, hasta situarse en 10.138,9 millones de euros, y el margen bruto mejoró un 7,8%, hasta alcanzar los 4.323,1 millones en el trimestre.

Asimismo, el grupo ha mejorado sus previsiones de resultados y de dividendo para este año, situándolo en un crecimiento de ‘high single digit’ (en torno al 10%).

Estos resultados de Iberdrola en el primer trimestre de este año se vieron impulsados por el esfuerzo inversor de más de 5.300 millones de euros realizados por el grupo en los últimos 12 meses.

La compañía pondrá en servicio 4.100 nuevos megavatios (MW) de capacidad a lo largo de este ejercicio, que incrementarán su producción actual en un 13% en bases anuales, y otros 8.800 MW adicionales entre los años 2020 y 2022.

La energética asegura su crecimiento futuro con un pipeline de más de 39.500 megavatios hidroeléctricos, eólicos terrestres, eólicos marinos y solares, fundamentalmente en Estados Unidos, España, Portugal, México, Brasil y Alemania.

Fuente: El País