El goteo incesante de empresas que renuncia a acudir al Mobile World Congress para aislar del coronavirus a sus empleados, socios y proveedores está empezando a notarse en las cancelaciones de habitaciones de hotel y de comidas reservadas con muchos meses de antelación.

La patronal hotelera Gremi d´Hotels de Barcelona confirmó que se están registrando las primeras anulaciones de reservas, en paralelo a la renuncia de esas empresas, aunque no se atrevió a vaticinar cómo pueden evolucionar las mismas en los próximos días. Lo que sí que aclaró la patronal es que hasta la semana pasada había reservadas 28.000 habitaciones en Barcelona, una gran mayoría ligadas al Mobile, que atrae a más de 100.000 asistentes. Los últimos datos oficiales revelan que Barcelona cuenta con una planta de 422 hoteles y 37.350 habitaciones, con lo que el 75% de las habitaciones estaban reservadas la semana pasada por los asistentes a la feria tecnológica . Fuentes hoteleras consultadas recalcan que esa menor demanda podría presionar a la baja los precios de venta de las habitaciones, aunque estos se encuentran muy por encima de las tarifas habituales. Una noche en un hotel de cinco estrellas en Barcelona para la semana del Mobile puede costar en torno a 1.000 euros. La tarifa media de un hotel en Barcelona se situó en 145 euros por noche en 2019, afianzándose en la primera posición entre los destinos urbanos más caros en España. De hecho, esa revisión a la baja a los precios en esta edición del Mobile ya se produjo, según esas mismas fuentes, en las dos anteriores ante la imposibilidad de alcanzar una ocupación total.

En esa misma línea se manifestó Roger Pallarols, director del Gremi de Restauració de Barcelona, que expuso que tienen “algunas cancelaciones” de reservas en restaurantes. En cualquier caso remarcó que la edición de este año será más “deslucida” por el menor número de participantes. La anulación de reservas también se ha dejado sentir en el transporte. Luis Alegre, vicepresidente de Luxury VTC y propietario de Autos Alegre, confirmó la suspensión del contrato con Ericsson, que afectaba a 70 vehículos, y con Vivo, con otras ocho furgonetas pequeñas.

Fuente: Cinco Días