Al menos 40 delegaciones internacionales (34 de países y el resto de organizaciones multilaterales) acuden a la primera edición de la Feria Internacional de Defensa y Seguridad (Feindef), que la ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, inaugura hoy en Madrid. Dos delegaciones (Colombia y Senegal) estarán encabezadas por sus titulares de Defensa y media docena por secretarios de Estado o directores de Armamento. Once proceden de Europa y otras tantas son americanas, cinco árabes, cinco de Asia Central o Extremo Oriente y dos del África Subsahariana. También asistirán los jefes de Estado Mayor de la Defensa iberoamericanos, invitados por su homólogo español, lo que refleja su vocación de convertirse en puente entre la UE y Latinoamérica.

Con esta feria, de periodicidad bienal, la industria militar española busca contar con un escaparate propio y sigue el modelo de las grandes exhibiciones europeas de armamento, como la francesa Eurosatory, con más de un cuarto de siglo de antigüedad, con la que se alternará los años impares.

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En su primera edición, Feindef contará con 150 expositores de 11 países que ocuparán 14.000 metros cuadrados (2.000 más de los previstos inicialmente) en Ifema. Además de las principales compañías del sector (españolas y extranjeras) y numerosas pymes, tendrán pabellón instituciones públicas y oficinas comerciales de otros países.

Hasta 2017, Madrid fue escenario de una feria de defensa y seguridad (Homsec) promovida por un grupo privado que desapareció tras celebrar seis ediciones. Feindef nace con más ambición pues sus promotores son las patronales que agrupan a más del 90% del sector: la asociación de empresas de aeronaútica, seguridad y armamento (Tedae) y la de suministradores de bienes y servicios para el Ministerio de Defensa (Aesmide). La iniciativa tiene el apoyo de ocho ministerios y sus organizadores esperan superar los 10.000 visitantes. Aunque este año la feria tendrá carácter estático, se pretende que en 2021 incluya ya una exhibición aérea.

Jaime de Rábago, presidente de Tedae, asegura que el objetivo de la muestra “no es que se firmen contratos durante la misma, sino facilitar los contactos y dar a conocer las capacidades y las tecnologías del sector”.

Un sector que exporta el 80% de la facturación

La industria española de Defensa facturó en 2017 por valor de 5.379 millones de euros (el 2,8% del PIB industrial) y exportó 4.346; es decir, el 80% de su producción se vendió en el extranjero. Las 400 empresas del sector (el 46% pequeñas, el 17% medianas y el 17% grandes) emplean a 22.812 personas. El 68% de las ventas corresponden al sector aeronáutico, seguido de electrónica (9,2%), naval (7,70%), vehículos terrestres (6,5%) y armamento y munición (5,1%). El coste de la feria supera el millón de euros.

La feria, subraya Rábago, se celebra en el contexto del lanzamiento del Fondo Europeo de Defensa, que en el periodo 2021-27 prevé destinar 13.000 millones a financiar programas de defensa. “Las empresas españolas están siendo muy activas [en la presentación de proyectos]. Bruselas ya no se ve como algo lejano, sino como una parte clara del futuro”, agrega. Entre los ponentes que intervendrán en Feindef figura el director de la Agencia Europea de Defensa (EDA), el diplomático español Jorge Domecq.

Por su parte, Gerardo Sánchez Revenga, presidente de Aesmide, estima que el avance de la Europa de la defensa obligará a las compañías europeas a “formar consorcios internacionales ganadores. Ni la atomización empresarial ni los mercados cautivos se pueden mantener”.

Incluso el Brexit, pese a los múltiples problemas que provoca, supone para Rábago una oportunidad, pues “España se convertirá en la cuarta potencia militar de la UE y tendrá que asumir esa responsabilidad. Su industria y su nivel tecnológico forman parte de las capacidades militares de un país”.

Desde el punto de vista empresarial aún queda mucho por hacer. “No se entiende que cada país pueda decidir unilateralmente a qué clientes se puede vender o no cuando todos formamos parte de consorcios multinacionales. La decisión debería ser conjunta de la UE”, se queja Rábago. Sin mencionarla, se refiere a la decisión de Alemania de vetar las exportaciones de armas a Arabia Saudí, lo que ha puesto en riesgo las ventas de la compañía europea Airbus.

Fuente: El País