SEVILLA, 14 Sep. (EUROPA PRESS) –

El alcalde de Sevilla, el socialista Juan Espadas, ha asegurado este lunes que la instrucción de la Policía Local es erradicar el botellón donde se produzca, algo que considera que se está controlando, a la par que ha llamado la atención sobre el peligro que pueden suponer estas concentraciones de jóvenes sin guardar las distancias de seguridad y sin tener colocadas las mascarillas.

A preguntas de los periodistas, tras visitar las nuevas instalaciones municipales en Sevilla Este, Espadas indica que la realización de las botellonas «va ahora mismo en contra de la seguridad imprescindible» para controlar la pandemia.

Aunque recuerda que es «un problema histórico», insiste en que actualmente está «absolutamente contraindicado», por lo que las instrucciones de la Policía es intentar que se erradique allí donde se produce y llamar a la responsabilidad. Advierte de que en agosto «no ha sido posible» frenar la expansión de los contagios pero espera que otoño «no suponga reproducir estas concentraciones de jóvenes que generan problemas y peligro porque la mascarilla y la distancia son imprescindibles y hay que tener las dos cosas».

Por todo ello, Espadas llama a que se cumpla la normativa, consciente de los «trastornos» que se puedan ocasionar, pero «no queda más remedio» para poder frenar al coronavirus. «La Policía Local actuará cuando la persona no actúe de forma responsable», recalca, dejando claro que «tampoco se puede culpabilizar a todos los jóvenes porque no todos lo están haciendo mal».

«No hay medidas de restricción de la movilidad de las personas y cuando hay una concentraciones la disolvemos. Se están produciendo en zonas alejadas de los núcleos, como Palmas Altas o el Parque Guadaíra y ahí va a estar la Policía Local, Pero esto no sólo es una cuestión policial, es una cuestión de responsabilidad», sentencia, dejando claro que, cuando no se cumplan las medidas, habrá sanción.

Cabe recordar que la Policía ha llevado a cabo distintas actuaciones policiales, como abortar una quedada multitudinaria en Palmas Altas, con unos 150 vehículos y cerca de 500 personas; el desalojo de unas 300 personas que se concentraban en el entorno del Mercado de Las Candelarias consumiendo bebidas e incumpliendo las medidas de seguridad o la identificación de unos 40 menores de edad que se encontraban en el interior de los Jardines de Murillo en un dispositivo de control del uso de mascarillas.

Fuente: Europa Press