Banco Sabadell logró estabilizar sus resultados en el primer trimestre del año tras las caídas de 2018, complicado para la entidad vallesana por los problemas con su filial británica TSB. Ganó 258,3 millones de euros, una caída de apenas el 0,4%, y su negocio bancario (visualizado por el margen de intereses y las comisiones) creció un 1,4%. Su margen de intereses aislado se redujo un 1,2%, afectado por el escenario de bajos tipos de interés, aunque mantiene su objetivo de concluir el año con ese capítulo situado entre el 1% y el 2% positivos. Las comisiones se dispararon un 9%.

Unas de las explicaciones de esa estabilización está en una reducción de las dotaciones para provisiones para insolvencias, con 54 millones de euros menos que hace un año. El banco también ha logrado reducir los gastos de explotación en un 11,8%.

El grupo destacó que su ratio de capital, que muestra la fortaleza de un banco ante un contexto económico adverso, se ha situado en el 11,15% (CET1 fully loaded) tras la venta cerrada esta semana de su plataforma Solvia Servicios Inmobiliarios. La venta, que supone unos ingresos de 241 millones de euros, ha elevado ese ratio en 15 puntos básicos justo antes de la presentación de resultados. El ratio de morosidad se sitúa en el 4,1%, mientras que el saldo de activos problemáticos alcanza los 8.186 millones de euros.

Tras los resultados del año pasado, el banco presidido por Josep Oliu considera que la situación de TSB ha mejorado y que sus resultados confirman «la recuperación de la actividad comercial del banco en Reino Unido». El banco reportó 7,3 millones de beneficios el año pasado.

Lo recursos de clientes en balance se situaron en 139.986 millones, un 5% más que hace un año, mientras que los recursos de clientes fuera de balance totalizan 43.655 millones, un 5,8% menos. Los depósitos a plazo disminuyen un 3,1%, hasta los 29.131 millones.

Fuente: El País