MADRID, 26 (EUROPA PRESS)

   El exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) Robert Redfield cree que el virus SARS-Cov-2, que causa la COVID-19, se originó en un laboratorio en la ciudad de Wuhan, en China.

   Los comentarios de Redfield, que respaldan una controvertida teoría sobre el origen del coronavirus que no está probada, aparecen en un documental que la cadena de televisión CNN estrenará este domingo.

   Según Redfield, que es virólogo, el virus «escapó» del laboratorio, algo que sucedió no necesariamente de forma intencional. «Soy de la opinión de que (…) la etiología más probable de este agente patógeno en Wuhan fue la de un laboratorio», señala en un fragmento del documental hecho público este viernes, donde considera que, «si tuviera que suponer», el SARS-CoV-2 comenzó a transmitirse «en septiembre u octubre (de 2019) en Wuhan».

   «Las otras personas no lo creen. Está bien. La ciencia lo averiguará», ha agregado, antes de matizar que «no es inusual en los patógenos respiratorios con los que se trabaja en un laboratorio que infecten al trabajador».

   Tras conocer las palabras de Redfield, el principal responsable de la lucha contra la COVID-19 de Estados Unidos, Anthony Fauci, ha señalado que la teoría expresada por el exdirector de los CDC es «una opinión».

   «Obviamente, hay varias teorías», ha dicho durante una rueda de prensa del equipo de respuesta a la COVID-19 de la Casa Blanca. «El doctor Redfield ha mencionado que estaba dando una opinión en cuanto a una posibilidad, pero, de nuevo, hay otras alternativas que la mayoría de la gente sostiene», ha agregado.

   No hay evidencia clara que apoye la teoría de la creación del virus en un laboratorio, aunque se ha mencionado frecuentemente en teorías de la conspiración. El expresidente de Estados Unidos Donald Trump también se ha expresado en este sentido en varias ocasiones. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que esta explicación del origen del SARS-CoV-2 «extremadamente improbable».

Fuente: Europa Press