Los Diecinueve alcanzaron la pasada madrugada un acuerdo para crear un presupuesto de la zona euro que financie reformas e inversiones. El pacto para esa herramienta, que está llamada a ser clave para afrontar futuras crisis, deja varios asuntos pendientes y refleja el enorme abismo que aún existe entre varios países en el terreno fiscal. Los socios fueron incapaces de fijar asuntos clave como la procedencia de los recursos y la dotación de ese instrumento. Francia y España lograron frenar las duras condiciones que querían imponer un grupo de países, en especial Holanda, para acceder a esos recursos. A cambio, renunciaron a que el documento final plasme explícitamente la única fórmula que permitía que ese instrumento posibilite una estabilización de las economías ante una crisis.

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El pacto se ha logrado esta madrugada, alrededor de las 4.30, tras 15 horas de reuniones. Los socios de la moneda única han vuelto a quedar atascados en la reforma del fondo de rescate (MEDE). Finalmente, según estas fuentes, se ha acordado hacer del MEDE un mecanismo más efectivo, dotándolo de capacidad para intervenir «más rápidamente y más fácilmente» en momentos de crisis gracias a las líneas llamadas precautorias, que tratan de cortar de raíz posibles efectos contagio de un país a otro.

Las fuentes consultadas han explicado que el presupuesto finalmente financiará inversiones y reformas. Los países del norte, como Holanda, reclamaban que ese instrumento fiscal solo sufragara reformas estructurales y estuviera condicionado a realizarlas. España se opuso a ello e incluso amagó con vetar un posible presupuesto. Según estas fuentes, los países deberán combinar ambas cosas en sus propuestas nacionales: reformas e inversiones.

La ministra de Economía, Nadia Calviño, también pedía que ese instrumento tuviera algún aspecto anticíclico. Ahí, según fuentes consultadas, ha conseguido arrancar que la cofinanciación nacional pueda variar dependiendo de la situación económica de un país. Es decir, si este está en crisis, no deberá hacer sus aportaciones.

Este último punto queda a expensas, sin embargo, de que haya un acuerdo más amplio sobre cómo financiar el presupuesto de la zona euro. Los ministros no han sido capaces de lograrlo después de que varios países se opusieran a la idea francoalemana de realizar aportaciones estatales mediante un acuerdo intergubernamental para dar al presupuesto la posibilidad de crecer y tener más recursos. Tampoco se ha fijado la cuantía (se hablaba de 17.000 millones de euros), de modo que serán los jefes de Estado y de Gobierno quienes deban fijarla en la cumbre de la semana que viene en Bruselas.

Fuente: El País