El Corte Inglés dará carpetazo al principal sistema de retribución variable que ofrecía a sus empleados, más allá de las comisiones de venta en tienda. Se trata de la venta de acciones propias que ofrecía a los empleados a partir de ciertas categorías profesionales.

Unos títulos que después podían devolver a la empresa a la hora de salir de la misma obteniendo, de esta forma, una rentabilidad por estos títulos. Este sistema, que ha estado vigente durante décadas, ha quedado obsoleto ante otras formas de retribución interna a largo plazo, lo que ha llevado al grupo de distribución a diseñar un nuevo modelo, como publicó El Confidencial.

Según ha podido saber este periódico, ese nuevo plan será sometido a votación y aprobado en el consejo de administración que la compañía celebrará este mes o, a más tardar, en el de marzo. Este consistirá en un fondo de ahorro que ofrecerá una rentabilidad mínima del 1,5%, más un extra que irá ligado al desempeño operativo del grupo. La transición será compleja, puesto que en la actualidad hay 2.000 empleados de El Corte Inglés con títulos de la compañía, representativos de algo menos del 3% del capital.

Según fuentes conocedoras de la situación, la empresa tiene pensado ofrecerles canjear sus títulos por participaciones en este nuevo fondo garantizado, aunque podrán mantener un máximo de 10.000 euros en acciones de El Corte Inglés. Los trabajadores del grupo de distribución a partir de la categoría salarial de “interesado”, el equivalente a un jefe de planta, eran los que podían acceder a la compra de acciones de la sociedad.

Estas proceden de su autocartera, y los movimientos que se hacen al cabo del ejercicio con estos títulos quedan reflejados anualmente en las cuentas individuales de El Corte Inglés. También en las de 2018, publicadas recientemente en el Registro Mercantil.

En ellas aparecen tanto adquisiciones como ventas [ver cuadro]. Un total de 12, realizadas entre julio de 2018 y el 28 de febrero de 2019, fecha en la que puso fin al mismo. De ellas, seis fueron de venta y otras seis de compra, y según la información que refleja la compañía, hay hasta seis precios distintos, lo que da a su vez seis valoraciones distintas del 100% de la empresa.

Entre estas operaciones, que además son las de más cuantía, se encuentran las realizadas con el inversor catarí Al Thani, propietario del 10,33% del capital de El Corte Inglés a través de la sociedad luxemburguesa Primefin.

El 16 de julio de 2018 se registró el traspaso a Al Thani de los 8,1 millones de acciones equivalentes al 10% del capital del grupo, tras vencer el préstamo convertible de 1.000 millones firmado en 2015. De esa operación se extrae un precio por cada título de 123,24 euros, y un valor del 100% de El Corte Inglés de 10.000 millones.

El 1 de agosto de ese año se refleja como compra por parte de El Corte Inglés el 2,27% que Al Thani rechazó tomar del grupo, lo que podía haber hecho como pago de los intereses del crédito. Finalmente prefirió percibir estos en efectivo. Cuatro meses después, el 16 de noviembre, aparece el traspaso de otro 0,33% del capital del grupo de distribución por un valor de 33,4 millones. Ese porcentaje es el que Primefin sumó a su 10% por el incumplimiento de ciertos objetivos de negocio, como adelantó CincoDías en agosto de ese año.

De esta operación se extrae un precio por acción de 123,06 euros y una valoración de la compañía de 9.985 millones de euros, casi al nivel de los 10.000 en los que se valoró en 2015.

El resto de transacciones que refleja el balance de El Corte Inglés son de menor enjundia, y son estas las correspondientes a la compraventa de acciones por parte de los empleados. Los precios fijados para las ventas, es decir, las acciones entregadas a la plantilla, rondaban los 60 euros, mientras que las compras, el precio pagado por El Corte Inglés para recuperar los títulos y que componen la retribución que acaba embolsándose el trabajador, estaba en el entorno de 75 euros, precio que valora el 100% de la compañía en algo más de 6.100 millones de euros. En algunos casos hay diferencias de céntimos, puesto que la fijación del precio dependía, entre otros factores, del año en el que se adjudicaron los títulos.

También se reseñan dos operaciones con precios superiores, en el entorno de los 85 euros, que corresponderían a acuerdos privados con accionistas no empleados.

Fuente: Cinco Días