MADRID, 14 Jul. (EUROPA PRESS) –

El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves la enmienda parcial presentada ayer por el PSOE a su propia reforma exprés para desbloquear la renovación del Tribunal Constitucional (TC) que da de plazo hasta el 13 de septiembre al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), aunque siga con el mandato caducado desde 2018, para que nombre a sus dos candidatos a la corte de garantías.

A la espera de la votación final sobre la proposición de ley que devuelve al CGPJ sus competencias para designar candidatos al TC, el Pleno de la Cámara Baja ha dado su respaldo a la autoenmienda socialista, que ha contado con el apoyo de Podemos y sus aliados parlamentarios, mientras que PP, Vox y Ciudadanos han votado en contra.

En concreto, el PSOE busca modificar el artículo 599.1.1ª de la Ley Orgánica del Poder Judicial para que «la propuesta de nombramiento, por mayoría de tres quintos, de los dos Magistrados del Tribunal Constitucional cuya designación corresponde» al CGPJ tenga que realizarse dentro del «plazo máximo de tres meses a contar desde el día siguiente al vencimiento del mandato anterior».

HASTA EL 13 DE SEPTIEMBRE

El pasado 12 de junio caducó el mandato del presidente del TC, Pedro González-Trevijano, del vicepresidente Juan Antonio Xiol y de los magistrados Antonio Narváez y Santiago Martínez-Vares, por lo que el plazo máximo fijado por la enmienda socialista vencería el 13 de septiembre.

Francisco Aranda, del PSOE, ha defendido que la reforma exprés de la ley no es ninguna amenaza al Poder Judicial, emplazando al PP a tener la «voluntad» de cumplir con la Constitución para renovar «ya» el órgano de gobierno de los jueces, pues «el resto son excusas, dilaciones, tretas para no cumplir con sus obligaciones».

Desde el PP, su diputado Luis Javier Santamaría ha criticado a los socialistas la «arrogancia» de su enmienda parcial y ha señalado que el PSOE «debe tener muchas prisas» por «saldar las deudas contraídas» con magistrados como «Cándido Conde-Pumpido, José Ricardo de Prada u otros» en lo que es un «nuevo trágala para parasitar otras instituciones, en este caso el Constitucional». «Es realmente grave, pero ya no nos sorprende», ha expresado.

Por su parte, Edmundo Bal (Cs) y Javier Ortega Smith (Vox) han tachado, respectivamente, de «cacicada» e «injerencia» la reforma de los socialistas, para acusar al Gobierno de querer controlar el TC.

Fuente: Europa Press