La cadena de supermercados Dia anunció este miércoles que prepara una ampliación de capital por 600 millones de euros —más del doble de su capitalización bursátil— para “fortalecer la estructura de capital del grupo”. La empresa conseguirá así nuevos fondos con los que hacer frente a la gran crisis financiera y de resultados que atraviesa, que le ha hecho perder cerca del 90% de su valor en Bolsa en lo que va de año. En paralelo, está ultimando una renegociación de su deuda con varios bancos, que espera cerrar antes de fin de año, lo que incluye una línea de crédito para hacer frente al pago a proveedores.

Tras dejarse el martes un 19% en Bolsa, hasta un mínimo histórico de 0,412 euros por acción —lo que suponía una capitalización bursátil de 256 millones— Dia comenzó la sesión del miércoles suspendida de cotización. Antes de volver al parqué informó en un hecho relevante remitido a la CNMV de que baraja la “posibilidad» de ampliar capital, posibilidad que tiene que decidir el consejo y ser aprobada por la junta de accionistas. En cualquier caso, señalaba que ha acordado con Morgan Stanley un «compromiso de aseguramiento» para que esta entidad gestione la colocación de los 600 millones de euros y asuma la parte que no llegue a colocar entre inversores.

El anuncio fue un balón de oxígeno para la acción, que se disparó en cuanto volvió al parqué. Llegó a subir más de un 20%, hasta cerrar finalmente con una subida del 11,88%. No obstante, teniendo en cuenta que la capitalización bursátil de Dia no llega a los 300 millones de euros a cierre del miércoles, tras perder cerca del 90% de su valor este año, una ampliación de capital por 600 millones implicaría una gran dilución del valor de la acción, cercana a dos tercios.

Mientras, prosigue con el proceso de renegociación de la deuda con los acreedores. Según las últimas cuentas publicadas, la deuda neta asciende a 1.442 millones, 900 de ellos en bonos y el resto, financiera. Fuentes de la empresa indicaron que las negociaciones están “muy avanzadas” y que fruto de eso, los acreedores han abierto o facilitado una línea de crédito cercana a los 200 millones para que Día pueda seguir haciendo frente a los pagos a proveedores, como adelantó el diario Expansión. En un reciente informe, la agencia Moody’s ponía el acento en la liquidez como principal problema de Dia, derivado de la abultada deuda, que estaba llegando a niveles que los acreedores habían señalado como límite.

De confirmarse y completarse con éxito, allá por el mes de marzo, con la ampliación de capital, la empresa conseguiría fondos para asentarse y centrarse en el plan estratégico que la devuelva a la rentabilidad. Aunque aún está por redactar, las líneas generales esbozadas en la última presentación de resultados apuntan a centrarse en los formatos de conveniencia y proximidad (Dia & Go y La Plaza), más rentables, y a deshacerse de activos.

De hecho, el anuncio de ayer a la CNMV incluía que la red de perfumerías Clarel, con 1.271 tiendas, tiene puesto el cartel de “en venta”. Hasta ahora, solo se contemplaban “alternativas estratégicas” para esta cadena, por la que en 2013 Dia pagó 70,5 millones. No obstante, no se ha iniciado el proceso de venta, cosa que sí se ha hecho con los 35 hipermercados para mayoristas Max Descuento, según afirmaron las fuentes de la empresa.

La cadena de supermercados afronta los peores momentos de su historia, con un fuerte deterioro de los resultados y una deuda que limita su capacidad de operación —Moody’s, que ha rebajado los bonos de Dia a categoría de bono basura, duda de su liquidez—. Todo ello ha llevado a que pierda el 90% de su valor en Bolsa y haya sido expulsada del Ibex 35, el selectivo español de empresas más potentes. Está en pleno proceso de renegociación de la deuda con los bancos —el martes negó que hubiese solicitado una quita—, que espera cerrar «próximamente», dice la empresa en la comunicación, pero probablemente se verá obligada a ampliar capital para «fortalecer su estructura de capital».

Fuente: El País