Admite esta entrega y otra para una víctima de ETA como ‘legal’ pero niega que justifique la existencia de una contabilidad b

MADRID, 23 (EUROPA PRESS)

El ex diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo ha señalado este martes durante su declaración en calidad de testigo en el juicio por la presunta caja B del PP al expresidente del partido y expresidente el Gobierno José María Aznar como conocedor de varios de los pagos que aparecen en los denominados ‘papeles de Bárcenas’, por valor de 3,9 millones de pesetas (24.000 euros), que recibió desde 1991 el que fuera secretario general del PP navarro, Calixto Ayesa, como «compensación» por un crédito que pidió para la campaña de UDC en 1982.

«Lo comenté con el presidente del partido -Aznar entonces– y me dijo a lo mejor le podíamos dar una compensación por las deudas asumidas por UCD, ya que el PP se sentía heredero de UCD -ha explicado Del Burgo a preguntas de las acusaciones populares-. Entonces recibí una llamada de La Puerta -ex tesorero- que me dijo le vamos a dar a Calixto Ayesa compensación en metálico y de forma periódica».

Del Burgo recogió algunos de estos pagos de manos del entonces gerente del PP Luis Bárcenas -para quien la Fiscalía pide 5 años de prisión en este procedimiento-, mientras que otros los obtuvo el propio Ayesa, fallecido hace casi un año, aprovechando sus viajes a Madrid como consejero del Gobierno navarro.

A lo largo de su declaración, Del Burgo ha reconocido otro de los apuntes aparecidos en los ‘papeles de Bárcenas’ la recepción, hace 25 años, de 500.000 pesetas (3.005 euros) en metálico de las que le hizo entrega el entonces gerente del partido, Luis Bárcenas, que él entregó a la familia de la concejal de UPN Elena Murillo, cuya vivienda había quedado destruida por un atentado de ETA. Estas entregas las formalizaron ante notario doce años después, cuando el escándalo de los papeles salió en prensa, según ha reconocido.

Del Burgo, que ha prestado declaración por videoconferencia desde el despacho de su domicilio, ha calificado en todo momento estas entregas de ‘legales’ pues firmaba un recibo y a su vez la concejala o su compañero Ayesa suscribían un recibí a la entrega de las cantidades que fueron remitidos a la gerencia del PP nacional.

Además, ha cuestionado que el reconocimiento de esta operación fuera utilizado en la sentencia de la primera etapa de la trama Gürtel para demostrar la existencia de una caja b en el partido.

«Mi declaración contradice lo que dice esa sentencia», ha manifestado, para añadir que la recepción de esas cantidades «no implica la existencia de caja b porque en aquella época había donaciones anónimas , que por su propia naturaleza son entregas en metálico, y que el partido tuviera para hacer pagos en privado no quiere decir nada sobre ilicitud de esos pagos o del procedimiento».

A su juicio, si Bárcenas no le hubiera hecho firmar cuando recogía dichas cantidades la operación sí hubiera sido ilegal, si bien ha insistido desconocer de dónde procedía el dinero que obtenía, que en otro momento de su declaración ha atribuido a donaciones anónimas que eran entonces legales.

A preguntas del abogado de la acusación popular Virgilio de la Torre, que representa en este juicio al PSOE valenciano, Del Burgo ha insistido en que la recepción de las 500.000 pesetas para ayudar a una víctima de ETA fue «legítima» y que se siente «muy orgulloso» de ella porque la realizó «para ayudar a esa persona que estaba en un camping porque no tenía donde vivir». Le entrega, en la sede del partido en la calle Génova de Madrid, se la hizo Bárcenas en persona.

A partir de ahí, y con algunos problemas en la comunicación por videoconferencia, Del Burgo ha señalado que durante su paso por el Congreso desde 1995 él siempre ha defendido la necesidad de suprimir las donaciones anónimas en los partidos políticos, algo que no se consigue hasta 2007. «

Si yo hubiera conocido que esos apuntes correspondan a una contabilidad b, si lo hubiera sabido en todo este tiempo y estando en contacto con Álvaro Lapuerta -predecesor de Bárcenas en la Tesorería del PP – habría puesto el grito en el cielo y hubiéramos acabado con esa práctica», ha apuntado.

A partir de este momento, Del Burgo ha manifestado su intención de aclarar algunos aspectos relativos a la causa alegando que se le «machaca» en los medios de comunicación «con cosas falsas y que incluso están en una sentencia». «Lo único que he sacado yo de la política es el derecho a defender mi honor», ha manifestado, momento en el que el presidente del tribunal José Mora Alarcón, le ha pedido que se ciña a las preguntas que le estaban realizando.

«CONFIDENCIALIDAD» POLÍTICA

Respecto a los pagos para Ayesa, ha explicado que fueron consecuencia de una deuda por valor de 14 millones de pesetas que éste que asumir de forma personal cuando se lo requirieron para poder sufragar la campaña electoral de UCD en las elecciones de 1982.

Pidieron 10 millones de pesetas a Ibercaja Ayesa y él mismo, si bien la debacle posterior del citado partido en las citadas generales les obligó asumir personalmente la deuda y los intereses. «Y la deuda de Pamplona ni Pamplona», ha descrito.

La idea de compensarle, que según Del Burgo se hizo por este sistema por «confidencialidad política», surgió de la posterior disolución del PP de Navarra tras el pacto con UPN, ya que pretendían ofrecer a Ayesa uno de los puestos del PP en el Gobierno que surgió de ambos partidos en 1991. «Supongo que Lapuerta habría recibido una comunicación de Aznar, de vamos a hacer esta compensación al señor Ayesa -ha explicado-. Estábamos en un contexto político y no económico, sobre el futuro gobierno de Navarra».

A preguntas de los abogados de la acusación, el testigo se ha mostrado molesto con la sugerencia de que la citada confidencialidad podría derivar de que las cantidades entregadas a Ayesa tuvieran un origen irregular.

«Bah, por dios, por dios, la confidencial era política, un señor por una deuda de UCD no podía cobrar del PP», ha manifestado en este punto. Lo que no ha podido explicar es por qué dichas cantidades no le fueron entregados por el cajero del partido y le llegaran directamente del gerente Bárcenas.

«No era porque fuera dinero negro no hubiera quedado constancia de ninguna entrega, por lo que tengo entendido el dinero negro se entrega y recibe anónimamente. Si una persona recibe dinero y firma un recibí no tiene por qué hacer esas cábalas. No tiene nada que pueda implicar un reproche ni siquiera moral», ha insistido ante las preguntas de la abogada que representa en el juicio a la asociación ADADE.

En cuanto a otro de los aspectos del juicio, relativo al presunto pago en b de las obras de la sede de Génova en, Del Burgo ha manifestado que le parecía «ridículo» que para hacer unas obras de mejora en la sede de Génova se utilizara «dinero negro procedente de un cohecho». «Eso desde luego si el tribunal en su sentencia lo demuestra lo acataré pero no puedo creer que esto sea cierto», ha concluido.

En cuanto a las donaciones anónimas a los partidos, ha señalado que según el Tribunal de Cuentas el PP era el tercer partido en cantidades recibidas tras CIU y PNV, mientras que el PSOE «tenía otra fuente de financiación, la condonación de sus créditos, que se los perdonaban».


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Fuente: Europa Press