No acudirá al acto institucional en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo porque no comparte «el relato de la derrota» de la banda

SAN SEBASTIÁN, 20 Oct. (EUROPA PRESS) –

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, ha denunciado, en el marco del décimo aniversario del cese definitivo del terrorismo de ETA, que las consecuencias de un final de ETA negociado «las estamos pagando las víctimas con la impunidad».

Además, ha anunciado que no acudirá al acto institucional que se celebrará esta tarde en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en Vitoria para conmemorar el décimo aniversario porque no comparte «el relato de la derrota de ETA a manos del Estado de derecho».

Desde Covite han remarcado que «no hay mejor noticia que el hecho de que ETA ya no nos mate». «En ese sentido no hay ninguna duda de que estamos mucho mejor que hace diez años cuando todavía vivíamos con miedo a diario de sufrir atentados o persecución, pero si ETA ya no nos mata, no es porque se la haya derrotado con el Estado de derecho, sino porque se negoció con la banda las condiciones de su final», ha subrayado.

El colectivo ha recordado que «sí se estuvo a punto de derrotar de verdad a ETA» a principios de los años 2000 «con los instrumentos del Estado de derecho», cuando la banda «estaba siendo acosada por las operaciones policiales y judiciales», y también gracias a «la ilegalización de sus brazos políticos, de sus asociaciones y medios de comunicación afines, que fue sin duda lo que más fuerza le quitó a ETA».

De este modo, ha lamentado que en 2004 «llegó Zapatero al Gobierno y oficializó una negociación con ETA». «Como en ese momento la banda terrorista estaba más debilitada, el Ejecutivo de Zapatero consiguió dar con las condiciones por las cuales ETA aceptó dejar las armas: la legalización de sus brazos políticos, impunidad para sus terroristas y una escenificación de un final sin vencedores ni vencidos», ha asegurado la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez.

Asimismo, ha denunciado que, cuando llegó Rajoy al Gobierno, «lejos de desmantelar la negociación de Zapatero con ETA, tal y como había prometido en su campaña electoral, la materializó». «Así fue cómo se legalizaron las marcas electorales de ETA, Bildu y Sortu, mediante la utilización política del Tribunal Constitucional, primero en 2011 y luego en 2012, en contra del criterio del Tribunal Supremo, que no había avalado esa legalización», ha remarcado Ordóñez.

DETENCIONES

Covite ha resaltado que «apenas ha habido detenciones de etarras con delitos de sangre en estos diez últimos años» y ha apuntado que las operaciones policiales contra miembros de ETA «son cada vez menos, pese a que cerca de una treintena de miembros de la banda se encuentran huidos -según fuentes del Ministerio del Interior- y sigue habiendo más de 350 crímenes sin resolver».

Según los datos obtenidos por el colectivo, «tan solo se detuvo a 11 personas relacionadas con atentados con resultado de muerte o heridos en estos últimos diez años». «Esta es una cifra de detenciones, a todas luces, paupérrima», ha valorado.

A su juicio, el caso con el que mejor se visualiza que las víctimas han «pagado el precio de la paz con la impunidad de sus asesinos» es el de Carlos Saénz de Tejada y Diego Salvá, las últimas víctimas de ETA en España, «cuyos asesinos siguen prófugos de la justicia. Unos asesinatos que ocurrieron hace apenas 12 años», ha destacado.

Por todo ello, Covite ha anunciado que no asistirá al acto institucional que se celebrará esta tarde en el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, con presencia del ministro del Interior, para conmemorar el décimo aniversario del final del terrorismo de ETA.

«Valoramos mucho el inmenso trabajo que está realizando el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo para que queden registrados los hechos históricos en relación con el terrorismo de ETA, así como para que la memoria de las víctimas ocupe el centro del relato del terrorismo, pero no iremos a ningún acto en el que se proclame la victoria de la democracia sobre ETA. Las víctimas hemos pagado el precio de la paz de la que hoy disfrutamos y eso ningún gobernante ni ningún político está dispuesto a reconocerlo», han concluido.

Fuente: Europa Press