El beneficio neto ajustado de la empresa energética Cepsa se ha reducido un 23,3% en los nueve primeros meses del año, alcanzando un total de 530,4 millones de euros, frente a los 692,2 millones del mismo periodo de 2017. La deuda de la compañía ha aumentado significativamente, pasando de los 1.800 millones de euros del año pasado, a los 2.915 millones actuales, lo que supone un incremento del 62% del pasivo.

El aumento de la deuda, según explica Cepsa en un comunicado, se debe a las inversiones que la compañía ha realizado durante los primeros nueve meses de 2018 por valor de 1.113 millones de euros. El ratio deuda/ebitda se ha situado en 1,8.

A pesar de la caída del beneficio y del aumento del pasivo, la compañía asegura que los resultados conseguidos «son sólidos», gracias sobre todo al buen comportamiento de las actividades de exploración y producción, donde la compañía ha realizado «importantes inversiones, acuerdos relevantes y ha conseguido adjudicaciones de contratos». Esta área de negocio de Cepsa ha aumentado su resultado neto un 80%, alcanzando los 191 millones de euros, debido sobre todo al aumento del precio del barril de crudo brent que comercializa la compañía, que ha pasado de 50,7 dólares el barril en 2017, a 67,6 dólares en los primeros tres trimestres de 2019.

El refino, sin embargo, ha dado peores resultados, ya que se ha visto afectado por la debilidad del dólar y el incremento del precio del crudo. Esta situación ha provocado que esta área redujese su resultado neto un 55,8%, pasando de los 369 millones de euros a septiembre de 2017, a los 163 millones actuales.

Fuente: Cinco Días