El presidente del PP afirma que Sánchez «ha cruzado la línea negra» pactando con Bildu y pide saber «la verdad»

ZARAGOZA, 14 (EUROPA PRESS)

El presidente del PP, Pablo Casado, ha afirmado que este partido debe ser «la casa común» de todos los que se oponen a «la indignidad moral» que supone el pacto del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con Bildu, por lo que el PP debe ponerse «al servicio de todos» y convertirse en «un techo seguro» para quienes rechazan estos acuerdos, el último para aprobar los Presupuestos de Navarra.

Casado ha clausurado, en la sede del PP Zaragoza, el 17º Congreso Extraordinario Provincial de este partido, en el que ha sido elegido presidente el diputado autonómico, Ramón Celma, al que ha felicitado.

El líder del PP ha afirmado que Sánchez «no debe hacer más funambulismo» y debe «decir si renuncia al centro o a los extremos» ya que el debate en España, ahora, es «entre extremistas y moderados, radicales y demócratas, populistas y constitucionalistas», añadiendo que «en esa parte que es la acertada no solo estamos los militantes y votantes del PP», sino que «hay muchos más», aunque «estamos solos como propuesta política».

Se ha dirigido, explícitamente, al PSOE para afirmar que «Pedro Sánchez ha acabado con el socialismo constitucional, ese socialismo histórico que hizo la Transición», recordando que varios dirigentes socialistas han criticado los acuerdos de Sánchez con Bildu. «Con todo respeto para ese socialismo que sigue existiendo, se le pide que siga con su responsabilidad histórica» para «hacer un país no a garrotazos, sino donde nos podamos poner de acuerdo».

«Por eso vamos a poner el proyecto al servicio de todos, abrirnos a la sociedad y decir que aquí tienen un techo seguro para seguir construyendo una España mejor» y «forjar alianzas con los que creen en los derechos fundamentales y las libertades públicas», ha avanzado Pablo Casado, quien ha dejado claro que «la responsabilidad que tenemos es ensanchar ese espacio de moderación para volver cuanto antes al Gobierno y volver a representar una mayoría de españoles».

Ha recordado que este viernes ha dicho en Barcelona que «Podemos se está comiendo al PSOE» para añadir, este sábado en Zaragoza, que «esto está pasando porque Sánchez quiere», ya que «el jefe de Iglesias es Sánchez, el que ha decidido poner a Iglesias de vicepresidente sin necesidad, porque tenía otras posibilidades».

De esta forma, Pedro Sánchez «no está haciendo los Presupuestos que puede o que no tiene más remedio que hacer, no está pactando con lo que está obligado porque no tiene alternativas», sino que «pacta con quien quiere porque tiene una idea de España que no es homologable en la UE».

«No conozco en la UE otro vicepresidente que defienda dictaduras latinoamericanas, ni un Gobierno que se sustente en un partido que está justificando el asesinato político, como Bildu, ni ningún otro Gobierno de la UE donde los partidos que quieren romper la unidad nacional sean determinantes, no solo en los Presupuestos, sino en la educación, y se permitan excluir la lengua común como vehicular; esto está pasando porque Sánchez quiere».

En este contexto, «tenemos que tener el patriotismo, la magnanimidad y la responsabilidad de abrir nuestras puertas a otros que, a veces, no se han sentido representados por el PP», de manera que «el PP sea la casa común de todo el constitucionalismo, de moderados y centristas», de quienes están contra Bildu y de quienes creen que la Transición «fue lo mejor que hicimos juntos», los que «no quieren ser divididos», quienes no quieren que los políticos pongan sus ideas «contra su vida».

LÍNEA NEGRA

Para Pablo Casado, con la negociación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), «Sánchez ha cruzado la línea negra». Ha exigido que «al menos nos digan la verdad», añadiendo que «alguien nos tendrá que explicar por qué dice Bildu que empieza todo».

Ha subrayado que Pedro Sánchez anunció el pacto presupuestario con Bildu el mismo día que el Ejecutivo central acercó a los asesinos del matrimonio Becerril de Sevilla a prisiones más próximas al País Vasco, recalcando que los terroristas no se han arrepentido y que brindaron con cava cuando ocurrió.

Ha recordado que la banda terrorista ETA asesinó al senador del PP Manuel Giménez Abad hace 20 años en Zaragoza. «Yo le pediría al Gobierno que escuchara a Borja Giménez –su hijo–, que lo presenció, y le expliquen por qué se puede pactar con un partido que no ha condenado el asesinato de su padre en Zaragoza», añadiendo que Borja Giménez era «un chaval que salió corriendo delante de los pistoleros llamándolos asesinos y se jugó la vida».

Casado se ha preguntado «por qué el Gobierno considera que se puede pactar con un partido que no solo no lo condena, sino que lo ha considerado una parte imprescindible de su existencia contra lo que representa España».

SEIS PACTOS CON BILDU

El líder del PP ha hecho notar que el pacto presupuestario del PSOE con Bildu es el primero, sino el sexto. La primera vez fue en la moción de censura que llevó a Sánchez a la Presidencia del Ejecutivo central, lo que «fue terrible»; la segunda para formar el Gobierno de Navarra, cuando el PSOE renunció a pactar con Navarra Suma; la tercera fue en la investidura de Sánchez, cuando el presidente «aguantó el escarnio de la portavoz de Bildu cuando dijo que la monarquía parlamentaria era un régimen autoritario» y «luego dijo que Bildu ponía y quitaba Gobiernos en España, algo muy difícil de soportar».

La cuarta vez fue en las negociaciones de la quinta prórroga del estado de alarma y «a cambio, incluso, se comprometió a derogar la reforma laboral»; la quinta ha sido el pacto presupuestario y «no sabemos qué les ha dado a cambio»; y la sexta vez ha sido el pacto presupuesario del PSOE de Navarra con Bildu, que Sánchez ha «avalado» con una visita presencial a la comunidad foral.

Sobre el último pacto, Pablo Casado ha dicho que el presidente de UPN y candidato de Navarra Suma, Javier Esparza, había ofrecido a la presidenta de aquella comunidad los votos de Navarra Suma para acordar los presupuestos regionales, «ya que eran para salir de la pandemia», pero «el PSOE ha decidido no elegir el constitucionalismo y ha cogido la manos de los que, también en Navarra, justificaban o no condenaban los asesinatos».

Así, Casado ha aseverado que «esto es, sinceramente, una indignidad moral que tiene que acabar» y ha recalcado que se niega a explicar a sus hijos que cuando él ha sido diputado «aquí se pactaba con un partido que no reniega de la dictadura del terrorismo».

525227.1.260.149.20201114134005
Vídeo de la noticia

Fuente: Europa Press