BRUSELAS, 22 Nov. (EUROPA PRESS) –

La Comisión Europea ha propuesto este martes fijar un tope de 275 euros el megavatio hora (MWh) al precio de las compras de gas que se activará automáticamente ante excepcionales subidas de precios y que limitará, a un mes vista, las transacciones en el mercado regulado, si bien el mecanismo contará con un freno de emergencia para su suspensión en caso de que perturbe gravemente los mercados.

Este mecanismo de corrección del mercado, que se prevé poner en marcha a partir del 1 de enero y durante un año, establecerá el tope con un mes de antelación a los productos del mercado de futuros holandés TTF, que se utiliza como índice de referencia para el precio del gas en toda la Unión Europea (UE), aunque es todavía una propuesta que deben negociar los países, que tendrán una reunión extraordinaria a nivel de ministros de Energía este jueves, 24 de noviembre.

El tope se activará si la base del precio neerlandés alcanza este precio máximo durante dos semanas y solo si la subida de precios no se corresponde con un incremento similar en el mercado mundial, con el que se deberá haber también una diferencia de 58 euros o más respecto a la media global durante 10 días consecutivos, según ha confirmado este martes en rueda de prensa la comisaria europea de Energía, Kadri Simson.

No obstante, la medida no incluye a los mercados no regulados (OTC) ya que Bruselas considera que no puede ser monitorizado de una forma efectiva al tiempo que pretende que estos funcionen como válvula de seguridad para garantizar el suministro.

El objetivo de Bruselas es «lograr un efecto inmediato» en el mercado aunque el mecanismo lleva implícita la posibilidad de ser suspendido si provoca «graves perturbaciones» como las que experimentó el TTF en agosto, cuando alcanzó un pico de 349 euros el megavatio hora (MWh) en una «excepcional subida».

Este episodio de referencia ya se mencionaba en el primer esquema propuesto por Bruselas el pasado miércoles, 16 de noviembre, pero con las condiciones que fija la propuesta de la Comisión, este mecanismo tampoco se habría activado el pasado en agosto, ya que no se cumplieron los requisitos que ha detallado Simson este martes.

Además, el límite de precios se desactivará automáticamente si una revisión mensual muestra que ya no se dan las condiciones para su aplicación.

Esta propuesta responde a las demandas de países como España de poner un techo a los precios tras los episodios de volatilidad que experimentó este verano el mercado europeo al tratar de adquirir reservas para el invierno a raíz de la crisis energética derivada del ataque de Rusia a Ucrania.

Sin embargo, Simson ha recordado que este tope a los precios está sujeto a un debate entre los Estados miembro y ha incidido en que no funcionará como una «bala de plata», sino como un mecanismo de corrección que permita regular el mercado en episodios de una subida excepcional y excesiva.

Fuente: Europa Press