Xi advierte a Biden de que «los que juegan con fuego perecerán en él», según los medios estatales

Biden subraya que la política de Estados Unidos con respecto a Taiwán «no ha cambiado»

MADRID, 28 (EUROPA PRESS)

El presidente chino, Xi Jinping, ha hablado por teléfono este jueves con su homólgo estadounidense, Joe Biden, en medio de las tensiones ante una posible visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi, a Taiwán.

Biden indicó la semana pasada que el Ejército de Estados Unidos no considera que la visita de Pelosi sea buena idea, mientras que el portavoz del Ministerio de Defensa de China, Tan Kefei, advirtió de que el Ejército chino no se quedará de brazos cruzados ante la posible visita de un representante estadounidense a la isla.

China considera a Taiwán una provincia rebelde, pese a que la isla ha declarado su independencia y cuenta con el apoyo de Estados Unidos y la UE. En este contexto, la posible visita de Pelosi, que podría ocurrir en agosto, tendría un alcance histórico porque sería la primera presidenta de la Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos que viajaría a Taiwán desde el republicano Newt Gingrich en 1997.

Durante el intercambio entre Biden y Xi, que ha durado alrededor de dos horas, según ha recogido la cadena estadounidense CNN, ambos han tratado, en la que es su quinta conversación desde febrero de 2021, una variedad de temas, desde las tensiones que rodean a Taiwán hasta la competencia económica y la guerra en Ucrania.

Los medios estatales chinos recogen que ambos han percibido la llamada como un contacto «sincero y profundo», aunque desde Pekín han advertido a Washington de que «los que juegan con fuego perecerán en él». «Se espera que Estados Unidos tengan los ojos claros al respecto», según ha recogido CGTN en referencia a Taiwán.

En este sentido, el presidente Xi ha subrayado que abordar y definir las relaciones entre China y Estados Unidos en términos de «competencia estratégica» y «rivalidad» a «largo plazo» sería «malinterpretar» las relaciones entre Pekín y Washington.

Por otro lado, la Casa Blanca ha resaltado en un comunicado que la llamada se ha producido con el objetivo de «mantener y profundizar las líneas de comunicación entre Estados Unidos y China», así como «manejar responsablemente» sus diferencias.

«Sobre Taiwán, el presidente Biden subrayó que la política de Estados Unidos no ha cambiado y que Estados Unidos se opone enérgicamente a los esfuerzos unilaterales para cambiar el ‘statu quo’ o socavar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán», ha zanjado en un comunicado.

Otro de los puntos candentes, más allá de Taiwán, es la reciente entrada del portaaeronaves de la Armada de Estados Unidos ‘USS Ronald Reagan’ en aguas del mar de China Meridional, que ha causado malestar en Pekín. De hecho, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Zhao Lijian, ha dicho este jueves que esta acción por parte de Washington es solo una forma de «mostrar músculo».

«Podemos ver claramente quién es la mayor amenaza para la paz y la estabilidad en el Mar de China Meridional y la región de Asia y el Pacífico», ha señalado Lijian, recalcando nuevamente, en otro momento de la rueda de prensa, que Pekín se opone «firmemente» a la visita de Pelosi a Taiwán.

«Si Estados Unidos insiste en seguir su propio camino, el Ejército chino nunca se quedará de brazos cruzados y tomará medidas enérgicas para frustrar cualquier intento de las fuerzas externas de interferir y lograr la ‘independencia de Taiwán'», ha agregado.

Antes de la llamada, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, ha dicho que la Administración Biden busca «mantener abiertas las líneas de comunicación con China y cooperar en temas en los que hay puntos en común», al tiempo que intenta mejorar las áreas donde hay tensión.

«Esperaría que, como parte de la conversación del presidente, se medie en las tensiones en el Mar Meridional de China», dijo Kirby este miércoles, adelantando que Biden reafirmaría que, desde el punto de vista de Washignton, no hay cambios en el compromiso de Estados Unidos con la política de ‘Una sola China’.

Fuente: Europa Press