«La ultraizquierda está secando la convivencia y está destrozando todo aquello que considera que les pertenece», ha lanzado

GALAPAGAR, 25 (EUROPA PRESS)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sostenido que el Gobierno de Pedro Sánchez, «inexistente en Madrid», va a mandar «cada vez más agentes» para asustarla y crear en torno a ella «un clima que no se ha dado en toda la legislatura». También ha acusado a la izquierda estar mostrando su «peor cara».

Así se ha pronunciado este miércoles sobre lo sucedido ayer en la Universidad Complutense de Madrid (UCM), donde recibió insultos y amenazas tras recibir el nombramiento de alumna ilustre en la facultad de Ciencias de la Información, tras la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, que se ha celebrado de forma extraordinaria en Galapagar.

«Lo que me temo es que el Gobierno de Sánchez, inexistente en Madrid, me va a enviar cada vez más agentes para asustarme y para crear en torno a mí un clima que no se ha dado en toda la Legislatura. Lo están haciendo constantemente. No soy yo la que provoca, envían incluso a personas a los actos de partido, lo hacen siempre desde hace unas semanas», ha declarado, también refiriéndose a las declaraciones del portavoz del PSOE en la Asamblea, Juan Lobato, quien la acusó de normalmente ir a «provocar» y «encender a la gente».

Para Ayuso, Lobato perdió «una gran oportunidad para mostrarse como un líder, como un hombre moderado y sensato, que no está de acuerdo con algo tan grotesco» como lo que vivió ayer.

«Dicen mis adversarios por intentar justificar lo que pasó ayer que fue una provocación asistir a esto… debe ser que yo no me merecía la distinción de haber sido la primera alumna de Ciencias de la Información que se convierte en presidenta de todos los madrileños a través de las urnas… quizá lleve la falda muy corta. Debe ser eso, pero es que no llego a acostumbrarme a una clase de políticos de la izquierda que cada vez son más puritanos», ha deslizado a continuación.

En este punto, ha sostenido que ha sido «la ultraizquierda» en la UCM, «a través de los círculos de Podemos», del exrector José Carrillo y toda la gente «que sigue destrozando» la Universidad quienes han estado «moviendo» lo que sucedió este martes. «Yo ayer no sentí miedo sinceramente. Lo que sentí sobre todo al entrar, pero mucho más al salir del evento, fue pena porque la UCM has ido mi casa durante siete años», ha declarado. Ayuso ha sostenido que vio a gente que estaba «presa de odio».

«Al Gobierno no le hizo falta enviar a nadie porque ya fue Podemos quien se encarga de hacer el trabajo sucio, como siempre, que es lo que vimos ayer. Pero que el PSOE allá donde voy se mueve en sus grupos de WhatsApp y lo van organizando para que siempre que tengo un evento ponerme gente en la puerta para provocarme es evidente», ha señalado.

CRITICA LA «DERIVA» DE PODEMOS

Después de las declaraciones del ministro de Universidades, Joan Subirats, que señaló que las protestas son normales en cualquier universidad, Ayuso ha considerado que la izquierda, «en concreto el Gobierno», está dando «una imagen lamentable» porque «no se puede permitir que a un representante de los ciudadanos le ocurra algo en una institución pública, y todavía lo jaleen».

Cree que es «gravísimo» y demuestra la «deriva en la que están algunos políticos, especialmente los de Podemos». En este punto, ha indicado que se esperaba una actitud así «por parte de la ultraizquierda pero no de todos los socialistas». «La ultraizquierda está secando la convivencia y está destrozando todo aquello que considera que les pertenece», ha lanzado.

AGRADECE EL TRABAJO DE POLICÍA

Por otra parte, Ayuso ha agradecido el trabajo de la Policía Nacional, de la Delegación del Gobierno y del equipo de Seguridad de la Universidad «para que lo sucedido allí no fuera todavía más violento».

También ha agradecido que muchos alumnos estuvieran presentes para «pedir libertad en la Universidad», teniendo en cuenta que a partir de ahora van a estar «todavía más señalados» por personas «extremistas».

A su parecer, ayer fue protagonista de «unos hechos que desde hace semanas la ultraizquierda estaba organizando» y hoy es «una más en una larga lista en la que se encuentran políticos constitucionalistas, periodistas, artistas y empresarios».

Considera que «este es un ejemplo más de todo lo que está sucediendo hoy en la convivencia española, especialmente en los espacios públicos y en las instituciones donde desde hace unos años los más extremistas se están adueñando de ello» y como dicen «para mantenerse viviendo de lo público mientras gobierna el adversario, perjudicando lo público». El objetivo es «imponerse y dinamitar la convivencia».

LO SUCEDIDO «NO ES NUEVO»

Lo sucedido ayer en la Complutense «no es nuevo», según ha expuesto la presidenta, «sino que viene de hace largas décadas». «Hace más de 20 años Herri Batasuna tenía pancartas colocadas en algunas facultades, por ejemplo en la Facultad de Políticas en el Campus de Somasaguas, y en estos momentos muchos miembros de Izquierda Unida, hoy integrados en Podemos, ya cohabitaban y se coligaban con todos ellos. Poco a poco durante años fueron colocándose unos a otros a través simplemente de un dedo en muchos departamentos como profesores, como personal administrativo y de servicio», ha señalado.

Al tiempo, ha apuntado a que desde entonces están deteriorando «la imagen» de la mayor Universidad pública de España: «rompiendo el mobiliario, impidiendo que haya abiertamente conferencias, imponiéndole a los alumnos e incluso hay profesores que desde el primer día que entran en clase dicen abiertamente de qué partido son y cómo van a impartir sus clases desde el punto de vista ideológico». Según la presidenta, esto sucede en las universidades públicas españoles pero especialmente en la Complutense, «que es el germen de Podemos».

En este sentido, ha recordado que el expresidente del Gobierno Felipe González «sufrió otro escrache» en la Universidad Autónoma, una universidad que después hizo «alumna ilustre» a la ministra de Igualdad, Irene Montero, «y nadie dijo nada». «En la UCM Rosa Díez también sufrió otro escrache, donde ahora Pablo Iglesias a dedo ha sido nombrado profesor. Pero son muchos más: José María Aznar, Leopoldo López, José Piqué, Rubalcaba, Cayetana Álvarez de Toledo, Macarena Olona… y un sinfín de organizaciones que han querido ir a la universidad pública y no han podido», ha expuesto.

Para la presidenta, esto que está haciendo «la ultraizquierda en las universidades de todo el país, también en las de Madrid, lo hacen en toda la Administración» desde hace mucho tiempo. Así, ha citado la sanidad, las residencias o los medios de comunicación.

La jefa del Ejecutivo madrileño ha defendido que tomó la decisión de ir «como una más» porque ella no es quien para decir a la Universidad a quién nombrar ilustre o no, ni cuándo se ha de celebrar un reconocimiento. Además, ha reiterado que acudió por «coherencia».

Preguntada por la presencia de miembros de Nuevas Generaciones dentro de la Facultad, ha indicado que la mayoría de los integrantes de esta organización son alumnos de la Universidad y decidieron voluntariamente ir a arroparla y no dejarla sola «ante personas que hubieran deseado» que eso «llegara a mayores con la Policía». Cree que fue «una performance simplemente para demostrar que la Complutense le pertenece a Podemos».

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Fuente: Europa Press