ZARAGOZA, 27 (EUROPA PRESS)

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha considerado que la petición de armonización fiscal por parte de algunas autonomías socialistas y, sobre todo, de los independentistas persigue «crear agravio contra Madrid para tapar su mala gestión».

Así se ha pronunciado en declaraciones a los medios de comunicación con motivo de una visita institucional al Ayuntamiento de Zaragoza, que ha estado precedida de una reunión con el Partido Popular de Aragón y de otra con el presidente de la comunidad autónoma aragonesa, el socialista Javier Lambán.

Ayuso ha afirmado que el término armonización fiscal es «falaz» y «si otros consideran que tenemos que ser todos iguales en la política fiscal, les animo a bajar impuestos» y «comprobarán cómo, de manera súbita, se empieza a crear empleo», se dinamiza la economía y se recauda más.

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha dicho que los impuestos son necesarios «para sufragar los servicios públicos, pero a partir de un límite son confiscatorios y pagan otras cosas».

Ha citado como ejemplo a Cataluña, que tiene 13 impuestos propios, frente a los dos de Madrid porque «nosotros siempre hemos considerado que las Administraciones han de trabajar para los ciudadanos», mientras que algunos líderes independentistas «han decidido que tienen que ser los ciudadanos los que trabajan para ellos».

Ayuso ha sostenido, en esta línea, que aunque Madrid subiera los impuestos, «seguiría llegando gente» porque «la inmensa mayoría de las personas que, por ejemplo, vienen de Cataluña, no lo hacen solo por un motivo impositivo», sino «huyendo de una política que no deja a sus hijos estudiar en español, rotular sus tiendas como consideran o abrir o cerrar sus negocios cuando quieren; vienen a vivir en libertad», ha sentenciado.

EN LA PICOTA

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha opinado que esta semana los nacionalistas y los herederos de ETA, Bildu, «han decidido poner a Madrid en la picota como el culpable de todos los males de este país» porque los nacionalismos «siempre han vivido del agravio, de la comparación, del victimismo».

Pero ha advertido de que esto «es un germen muy peligroso», que divide territorios, «exime de responsabilidades» y «crea identidades dentro de España» que hace que haya «ciudadanos de primera y de segunda».

Además, Ayuso ha criticado que, por un lado, los nacionalistas dicen que necesitan la independencia para gestionar sus comunidad autónomas, «como si les pertenecieran», pero, por otro, consideran que la política fiscal de todo el país «también han de decidirla ellos».

A su entender, la pandemia del coronavirus «ha dejado al desnudo las falacias del nacionalismo» ya que ha permitido «comparar modelos de gestión» y les ha obligado a «dejar de gestionar sentimientos e identidades para gestionar presupuestos».

TRISTEZA

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha explicado que antes de visitar Zaragoza ha estado en Barcelona, donde ha encontrado a una sociedad civil «bastante entristecida con los horarios muy estrictos de cierres», sumida, además, «en una división social profundísima, que hace que cada vez más estudiantes universitarios, jóvenes y empresarios se quieran ir de Barcelona y Cataluña a otras comunidades autónomas, entre ellas, Madrid».

Esto «no me satisface en absoluto» porque «no quiero que vengan ciudadanos huyendo porque se sienten perseguidos y no respetados», ha aclarado Ayuso, que, no obstante, ha observado que Cataluña «está empezando a cambiar desde la base» porque sus ciudadanos «ya están cansados de tantas divisiones, quieren crecer junto al resto de los españoles», en la diferencia y la pluralidad, pero «juntos».

Por su parte, ha querido exponer ante la sociedad civil catalana «que se puede gestionar bajando impuestos, dando más libertad a los ciudadanos y confiando en la colaboración público-privada, que es como nosotros hemos luchado contra el virus y lejos de tomar a la hostelería y a la restauración como los culpables han sido compañeros de viaje» en la batalla contra la COVID-19.

VIRUS TRAIDOR

Ayuso ha dicho que en su comunidad autónoma «las cosas van muy bien» en cuanto a contagios de la COVID-19, pero se ha mostrado prudente. «No estamos nada confiados, ni presumiendo» porque «este virus ha puesto en jaque al planeta por ser muy peligroso y también muy traidor», de forma que allí donde hay confianza, «crece».

A su entender, lo aprendido estos meses es que las medidas «intermedias, sensatas y moderadas funcionan», ni un confinamiento total, ni apertura cien por cien. Ha precisado que apoyándose en lo que dicen los técnicos, en saber «qué contagia, qué no y como evitarlo» se ha podido restringir la movilidad donde había más presencia del virus, pero «permitir que el resto de la población siguiera adelante».

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha añadido que son eficaces las mascarillas, la distancia social, las cuarentenas, los aforos, la ventilación cruzada y la realización de test a la población.

Por eso, ha esgrimido, «si un bar, un restaurante cumplen con todas las medidas», son lugares seguros y «aliados» ya muchos veces los contagios se han producido en «fiestas ilegales» y en reuniones en espacios cerrados, con la presencia «de más personas de las debidas».

Sobre las reuniones familiares, ha advertido de que el virus «se traslada de persona a persona, aunque seamos parientes» y es equivocado pensar que por conocer a alguien «no te va a contagiar» puesto que la COVID-19 «se ceban en los entornos privados y en los lugares masificados «.

Ayuso ha defendido que se pueden compaginar la salud con la economía porque «la vida es lo más importante, pero la economía también es salud y han de ir de la mano».

En este punto, ha sostenido que cerrar es muy fácil, pero volver a abrir muy complicado. «Es la Administración pública la que arremete contra el sector privado y cuando cierras un bar, un restaurante, un comercio, hay un ciudadano que está pagando, que está trabajando y al que le estás arruinando y con ellos también tenemos una deuda», ha enfatizado.

RESPETO

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha expresado su respeto por las decisiones de autonomía y «si ahora, en Aragón, está bajando contagios, no puedo más que celebrarlo». «Todos hemos hecho lo que hemos podido en estos meses y no puedo más que solidarizarme con vuestro presidente y también con el alcalde» porque quienes «estamos al frente de las Administraciones estamos viviendo tiempos durísimos».

Asimismo, ha comentado que su reunión con el presidente de Aragón «ha sido muy enriquecedora». «Hemos hablado de cómo estrechar vínculos y seguir trasladando la cultura aragonesa también a Madrid porque tenemos muchas actividades que compartir», ha relatado.

También ha tenido palabras para el Ayuntamiento de Zaragoza, a cuyo alcalde, Jorge Azcón, admira porque «habla sin tapujos» y ha optado, en muchas ocasiones, «por el camino difícil» al «llamar a todo por su nombre y denunciar aquello que le parece injusto o que está mal gestionado».

Azcón, por su parte, ha agradecido la visita de la presidenta madrileña. «Hacía años que un presidente de comunidad autónoma no visitaba este ayuntamiento, la última fue la de Andalucía, Susana Díaz», ha afirmado.

Además, ha expresado la importancia de crear riqueza con fórmulas como la bajada impuestos. «Yo quiero armonizarme con Madrid» y «para eso trabajamos, para que tengamos la capacidad de atracción que tienen la ciudad y Comunidad de Madrid».

Ha añadido que el 20 por ciento de las personas que visitan Zaragoza son de la Comunidad de Madrid y «queremos que sean muchos más», y se ha congratulado del ejemplo de esta Administración y de los madrileños por «saber donde está el equilibrio» entre mantener negocios abiertos y «aplanar» la curva de los contagios de la COVID-19 «en tiempo récord».

Fuente: Europa Press