Si este martes acude a un cajero o sucursal a sacar dinero, puede que caiga en sus manos uno de los nuevos billetes de 100 o 200 euros, los de la serie Europa, que entran hoy en circulación. Son los últimos de esta serie que llegan a manos del público, tras los de 5, 10, 20 y 50. Al igual que sus hermanos de serie, los nuevos papeles incorporan fuertes medidas de seguridad contra la falsificación, como hologramas, relieves y sofisticadas marcas de agua y han sido diseñados por el alemán Reinhold Gerstetter.

En el caso de las nuevas denominaciones de 100 y 200 euros, los billetes más grandes que emite el BCE tras la decisión de dejar de imprimir los de 500, el elemento de seguridad más novedoso es el llamado holograma satelital. Tras este pomposo nombre está un elemento que se sitúa en la parte superior derecha del billete si lo miramos de frente, por el lado con la ilustración arquitectónica. Es un holograma con forma casi semicircular en el que aparece la denominación del billete, 100 o 200. Alrededor de esta cifra se pueden ver símbolos del euro arriba y abajo que oscilan al inclinar el billete y que se ven más claros si les da la luz directa.

Este holograma está inserto en una banda plateada que recorre el billete de arriba abajo y que incluye otros elementos holográficos. Justo debajo del satelital, está la ventana transparente en que aparece el retrato de la diosa Europa, que da nombre a la serie. Un poco más abajo, una reproducción holográfica del el motivo arquitectónico del billete (un arco y fachadas barrocas y rococós en el caso del billete de 100 y unas ventanas enrejadas del siglo XIX en el de 200). En la parte de abajo de la banda plateada, otro semicírculo con el símbolo del euro.

Además de la banda plateada, los billetes incluyen otras medidas de seguridad, como la impresión en relieve de la ilustración principal, de la cifra grande del valor y de una serie de líneas a ambos lados. Además, una marca de agua con el retrato de Europa es visible por ambas caras del papel. Por último, ambas denominaciones incorporan la pintura esmeralda en la cifra pequeña del valor del billete, que brilla en función de la luz que recibe. El número esmeralda en estos dos nuevos billetes es un poco más sofisticado que el que aparece en sus hermanos de la serie Europa, puesto que deja ver pequeños símbolos del euro en el interior.

En cuanto al diseño, además de la ilustración arquitectónica por la cara principal, en la opuesta está el mapa de Europa, incluyendo ya las islas de Malta y Chipre, que no formaban parte de la UE cuando se lanzaron los primeros billetes de la serie. En la cara principal, en la parte izquierda, aparecen las siglas del BCE en 10 idiomas, en lugar de los cinco que aparecían en la serie anterior. En la parte inferior derecha de la parte trasera aparece la palabra «euro» en caracteres latinos, cirílicos y griegos.

Los dos billetes tienen 77 milimetros de altura, igual que los de 50 euros, pero el de 100, verde,  mide 147 milímetros de ancho y el de 200, amarillo y marrón, 153. Según informa el BCE, el billete de 100 es el tercero más usado en la UE, tras los de 50 y los de 20 y la demanda de ambos va en auge. Los billetes antiguos de 100 y 200 seguirán siendo de curso legal, pero irán siendo retirados paulatinamente por el BCE.

Fuente: El País