La Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional entregó el pasado julio al juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, instructor del caso Villarejo, un informe sobre anotaciones manuscritas intervenidas al comisario jubilado José Manuel Villarejo que confirman sus reuniones con directivos del BBVA hasta poco antes de su detención. Estos apuntes recogen la celebración de un último encuentro con el entonces jefe de seguridad de la entidad, Julio Corrochano —que había ocupado puestos de alta responsabilidad operativa en la Policía—, en los primeros días de septiembre de 2017, cuando Villarejo llevaba más de dos años salpicado por la sospecha de sus actuaciones en casos como el del Pequeño Nicolás y la doctora Elisa Pinto. Dos meses después de aquella reunión el comisario fue arrestado. Desde entonces, permanece encarcelado acusado de múltiples delitos como presunto cabecilla de una trama policial.

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Los documentos manuscritos —cuya existencia se ha conocido ahora tras levantarse el secreto de sumario— fueron localizados el día del arresto del comisario en el domicilio que este tiene en la localidad madrileña de Boadilla del Monte. Uno de ellos, incorporado al sumario como «indicio BE33», recoge 22 supuestos encuentros celebrados entre el policía y directivos del BBVA entre el 2 de junio de 2016 y el 5 de septiembre de 2017. La mayoría de ellos son con una persona que Villarejo recoge en sus notas con el alias de «Kol». Los investigadores lo identifican sin género de dudas con Corrochano, quien desde su puesto de máximo responsable de seguridad de la entidad financiera mantuvo una estrecha relación con Villarejo, como ha quedado constatado en las grabaciones intervenidas a este último. Así, en la primera de esas anotaciones se recoge: «Kol. Firma contrato 2 años. 50[000] mensuales. Comida día 9». Un día después, el comisario, que aún estaba en activo pero solo le quedaban unas semanas para pedir la jubilación, anota: «Kol. Anulación de comida del día 9. Quedamos en vernos la próx[ima] semana».

La inmensa mayoría de los encuentros recogidos en ese primer documento son de Villarejo con el jefe de seguridad del BBVA. En algunos se recoge el resultado de los mismos. Así, el 13 de julio de 2016 recoge: «Comida agradable. Su presi[dente, supuestamente Francisco González, también imputado en la causa] muy preocupado por nuestra discreción. Plantea relaciones a futuro». En otro apunte, del 23 de noviembre de 2016, señala que han hablado del tema «Búlgaros», supuestamente en referencia a un encargo para que el comisario investigase a un grupo inversor de esta nacionalidad, y una referencia numérica: «Abon. 25». O la notación de un día antes, cuando se revela que Corrochano es el que le busca en ocasiones: «Quiere verme para hablar de un tema. Propuesta para el sábado. Antes no es posible»

También figuran referencias de reuniones de Villarejo, con otros directivos del banco, en concreto sobre la llamada Operación Chamartín, un macroproyecto urbanístico en el norte de Madrid que ha sufrido numerosos retrasos y en la que participa el BBVA. Uno de ellos es Antonio Béjar, quien fuera máximo responsable de este proyecto y que fue despedido por el banco tras su imputación en el caso Villarejo. El 11 de julio de 2017 el comisario jubilado anota que tiene al día siguiente una reunión con Béjar y el lugar de ese supuesto encuentro: «Paseo de la Castellana, 216. Planta 15. 10 horas», dirección de una de las Torres Europa. Un día después anota el nombre de Béjar junto a tres comentarios: «Planteamiento de ayuda en Ope[ración] Chamar[tín]. Muy predispuesto a trabajar en ello. Yo aviso a Kol [Corrochano] por comentar». Ese mismo día hace otras dos nuevas anotaciones. La primera sobre alguien al que identifica como «Ulloa» al que supuestamente ofrece «el tema jurídico de la Operación Chamartín. Contestó enseguida. Vernos septiembre». Inmediatamente después apunta un recordatorio. «Kol cumple 63 el día 15. Comida mañana miércoles».

La Policía también localizó entre los documentos intervenidos a Villarejo en su casa un cuaderno con anotaciones que los investigadores relacionan con algunas de los trabajos presuntamente ilegales que el comisario realizó para el BBVA. Así, aparecen un apunte del 9 de octubre de 2013 en el que se recoge la necesidad de «hacer nota para Kol [Corrochano]» sobre «Pin», nombre en clave con el que se refiere a Luis Pineda, presidente de Ausbanc al que el banco supuestamente mandó investigar para posteriormente poder denunciarle. «Listado de casos exitosos de Ausbanc con las causas y ver jueces», anota, tras apuntar la existencia de un rumor sobre el juez Elpidio Silva, entonces instructor de una causa contra el que fue presidente de Cajamadrid, Miguel Blesa. En otra anotación aparece el número de teléfono móvil de Pineda y el 10 de marzo de 2014 una referencia a un «power point» sobre el Proyecto Pin con referencia al jefe de seguridad del banco y la palabra «liquidación».

Finalmente, los investigadores recogen en el informe policial unas anotaciones encontradas en la página 61 del mismo cuaderno presuntamente realizadas por Villarejo en el primer semestre de 2014, aunque sin una fecha concreta. Son cifras, referencias a «facturas», el nombre Kol junto al porcentaje «5%», entre otras. Los agentes destacan que «las cantidades reflejadas vienen a coincidir con el pago de 2.577.661,79 euros efectuado el 6 de marzo de 2014 en concepto de ‘prima de éxito». Los agentes la vinculan con la factura que aquel año emitió una de las sociedades del comisario, Cenyt, a la entidad bancaria por la elaboración de informes que, presuntamente, sirvieron para presentar la denuncia anónima que desembocó en la detención de Pineda en abril de 2016. Según los informes incorporados al sumario, Villarejo desarrolló esta investigación entre los años 2012 y 2015. 

Fuente: El País