El conglomerado español de infraestructuras ACS tiene en estudio la segregación de los negocios de renovables y e infraestructuras del agua para sacarlos a cotizar, según han comentado a Bloomberg fuentes conocedoras del proyecto.

Muchos de los activos que comprenderían la nueva división están actualmente bajo el paraguas de la filial de construcción industrial Cobra. La nueva compañía estaría valorada en unos 2.000 millones de euros y la colocación podría anunciarse en esta primera mitad del año. En todo caso, la decisión no está tomada aún, matiza la agencia.

Una vez publicada esta noticia, que la compañía no ha querido comentar, la acción ha tomado vuelo hasta alzanzar una revalorización del 2,2%. El sector de las renovables se ha convertido en un imán para la inversión, generando operaciones por más de 72.000 millones de dólares en los últimos 12 meses.

Esta posible salida a Bolsa se produciría después de que el presidente de ACS, Florentino Pérez, anunciara en marzo un renovado interés de su compañía por promover y operar plantas de energías alternativas. Antes, en 2015, la propia ACS desinvirtió en este negocio con la salida a Bolsa de Saeta Yield con el objetivo de recortar deuda.

Declaración de intenciones

«Antes entrábamos en concesiones de infraestructuras y las vendíamos, pero con Abertis tenemos ahora la voluntad de expotarlas. Y en renovables vamos a hacer algo parecido«, dijo el presidente Pérez en la presentación de los resultados anuales de ACS. Ese día aprovechó la atención del mercado para resituar a su grupo como operador relevante en el mercado de las renovables y líneas de transmisión.

La cesta de activos de ACS en energía está integrada por 2.000 MW bien en producción o aún en construcción. La aportación inversora de ACS es de 1.600 millones, de los que 800 millones han sido ya desembolsados.

De los 2.000 MW, 1.235 responden a plantas fotovoltaicas en España, ganados en gran parte en la subasta de 3.000 MW promovida por el Gobierno en 2017.

Al margen de estos activos, ACS tiene nueva promoción a medio y largo plazo por otros 10.800 MW, de los que 7.700 MW son fotovoltaicos, otro paquete de 2.900 MW generarán energía eólica y los 200 MW restantes responden a plantas termosolares.

Fuente: Cinco Días