El inminente desembarco de Abertis en la concesionaria mexicana Red de Carreteras de Occidente (RCO) se va a producir con el estreno de un nuevo plan de inversiones para la firma adquirida. El Gobierno mexicano ha autorizado un programa de ampliaciones de carreteras que supondrá la construcción de tres ramales de tráfico gratuito en el área occidental del país, concretamente en los estados de Guanajuato, Michoacán y Jalisco.

Las obras están presupuestadas en 6.000 millones de pesos mexicanos (unos 293 millones de euros) y se traducirán en mejoras de las infraestructuras de acceso y en un aumento de afluencia del tráfico de pago. RCO construirá los tramos Zitácuaro-Maravatío y Ecuanduero-La Piedad, así como la circunvalación de Lagos de Moreno.

En total serán 135 nuevos kilómetros en explotación. Y la contraprestación pactada es una ampliación de seis años, hasta 2048, en la mayor concesión de CRO, Farac 1. Las obras para la habilitación de los tres nuevos tramos comenzarán en 45 días.

La inversión en la mejora de sus propios activos,a cambio de extensiones de plazo de explotación o de mejoras tarifarias, figura en el ADN de Abertis, que cerró la adquisición del 70% de RCO de manos de Goldman Sachs el pasado mes de octubre. La participada por Atlantia y ACS espera entre este mes de febrero y el de marzo las autorizaciones definitivas para cristalizar su primer gran proyecto de crecimiento tras el cambio de control.

Esta operación en México fue articulada junto al fondo soberano de Singapur GIC y deja en manos de la española una participación del 50,1%. Otro 19,9% queda bajo control del fondo asociado a Abertis y el 30% restante está repartido entre fondos de pensiones locales.

El conjunto de RCO está valorado en 5.000 millones de euros, deuda incluida. La nueva filial de Abertis cuenta con el 100% del capital en cinco sociedades concesionarias. Estas, a su vez, dirigen nueve autopistas de peaje explícito y dos más de peaje en sombra. En total, Abertis se hace con 876 kilómetros de carreteras de pago en el país norteamericano que habrían sumado 375 millones de euros de ebitda al grupo español en 2018.

Nuevo jugador en México

El Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), habla ya de Abertis como accionista de control de RCO. Un hecho que ofrece confianza en el próximo plácet de las autoridades de Competencia a la adquisición. De hecho, la propia SCT espera que el cambio de accionistas en RCO implique una recapitalización de la misma y la reinversión en el mercado mexicano a través del programa de desdoblamiento de carreteras.

De forma paralela al aterrizaje en México, Abertis espera el arranque de la fase de ofertas por el 80% de la concesionaria portuguesa Brisa. La competencia es máxima y se prevé que el proceso tome impulso en la segunda quincena de marzo.

En el mercado se especula con una valoración de 3.000 millones por el 100% de la mayor firma de autopistas de Portugal.

Actuaciones a la vista

Maravatío-Zapotlanejo. Con 310 kilómetros de longitud, es la mayor autopista de RCO, incluida en la concesionaria Farac 1. Su ampliación se producirá entre Maravatío y Zitácuaro.

Irapuato-La Piedad. El nuevo tramo Ecuandureo-La Piedad entronca con la autopista que va a Irapuato, de 74 kilómetros y con peaje en sombra, y con la Zamora-Ecuandureo, de 15 kilómetros y con peaje real.

Zapotlanejo-Lagos de Moreno. La segunda mayor autopista de CRO, con 146 kilómetros, se verá ampliada con la circunvalación de Lagos de Moreno.

Fuente: Cinco Días