Asegura que la polémica por los carteles de los ‘menas’ ha hecho que el mensaje de Vox llegue más a los ciudadanos

MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) –

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado este martes que prefiere que el líder de Podemos, Pablo Iglesias, le tilde de «fascista» a que le aplauda, como sucedió con Pablo Casado en la moción de censura debatida en el Congreso, y ha criticado que el PP intente ser «equidistante» entre Vox y el Gobierno.

Abascal ha participado este martes en un encuentro informativo organizado por ABC y ha evitado definir a Vox dentro de una categoría política. «Eso sí, prefiero que Iglesias me llame fascista a que me aplauda», ha dicho tras recordar el duro discurso contra Vox de Pablo Casado durante el debate de la moción de censura y los elogios que obtuvo del entonces vicepresidente segundo del Gobierno.

En este punto, ha normalizado la distancia entre el PP y Vox porque tienen «planteamientos muy distintos» pero ha recordado que son capaces de llegar a acuerdos cuando es necesario, como ha sido el caso de Andalucía, Murcia o la Comunidad de Madrid.

Y eso criticando algunos planteamientos de los ‘populares’, que cree que no tienen claro que se debe mantener una «distancia infinita» con el Gobierno «socialdelincuente» de Pedro Sánchez. «Detectamos con preocupación que el PP quiere estar en una posición equidistante. No cae en el cordón sanitario contra Vox pero tiende una mano al PSOE», ha censurado.

«Quiere estar en medio y es muy difícil estar en medio en situación como la que vive España», ha insistido dejando claro que Vox no tiene «nada» que negociar con el PSOE, con Podemos ni con los partidos separatistas, algo que teme que el PP «no tiene tan claro».

APOYO SEGURO A AYUSO

Al margen de esta crítica a los ‘populares’, ha insistido en que la «función social» de Vox es evitar un «asalto comunista» a la Comunidad de Madrid y por ello Isabel Díaz Ayuso contará con su apoyo para gobernar si es necesario, aunque ha evitado debatir sobre el compromiso que exigirán a cambio.

A su juicio, este acuerdo es una «necesidad» para impedir un gobierno de izquierdas y también estar en manos de Ciudadanos, al que ha criticado por provocar esta situación de inestabilidad, que cree que se extiende a las comunidades de Murcia, Andalucía y Castilla y León, donde defiende que también deberían adelantarse las elecciones.

«Nosotros creemos que hay tres regiones viven en la inestabilidad política y no representan a sus sociedades. Deberían ir a las urnas cuanto antes porque Ciudadanos no es socio de fiar y los ciudadanos deberían poder votar para elegir un Parlamento que les representase de manera fiel y fiable», ha sostenido.

«A VOX LE PERJUDICA LA TENSIÓN»

En cuanto a la campaña madrileña, Abascal ha defendido que Vox pone muchos temas sobre la mesa, pero cree que solo se pone el foco en los más polémicos. Sin embargo, en el caso por ejemplo de los carteles sobre los menores extranjeros no acompañados, ha apuntado que la reacción ha tenido el efecto contrario y ha hecho que el mensaje de Vox llegue más «a esos barrios y calles donde están viviendo la inseguridad por la inmigración ilegal».

Esto le hace confiar en que los madrileños les darán un gran apoyo el próximo 4 de mayo, pero ha advertido de que no tiene ninguna duda de que los partidos de izquierdas se pondrán de acuerdo para gobernar si suman una mayoría alternativa. Y ese es el objetivo a evitar, ha insistido.

«Que un personaje tan siniestro como Iglesias diga que va salvar Madrid de las garras fascismo ha hecho que haya una gran movilización», ha confiado, agradeciendo también al candidato del PSOE, Ángel Gabilondo, que se haya «quitado la careta» y manifestado su disposición a pactar con Podemos.

En cualquier caso, ha sostenido que a Vox no le beneficia la tensión en la campaña porque el partido queda al final siempre relacionado con la violencia «o la bronca» y eso es «incómodo» porque el impide «desplegar el mensaje político».

Pero ha culpado de este clima al resto de partidos y ha recordado que Vox lleva sufriéndolo años y las demás formaciones no quisieron firmar un manifiesto a favor de unas elecciones libres con motivo de los comicios al País Vasco y Galicia, ni después en el caso de Cataluña.

Fuente: Europa Press